• Regístrate
Estás leyendo: Corrupciónque mata
Comparte esta noticia
Domingo , 21.10.2018 / 07:46 Hoy

Sí contamos

Corrupciónque mata

Leonor A. Gómez Barreiro

Publicidad
Publicidad

Cuando hablamos de corrupción solemos pensar que se trata de un problema público porque nos cuesta dinero. Las cifras que nos ayudan a describir mejor sus consecuencias en términos económicos se vinculan al Producto Interno Bruto, la cantidad de dinero que se gastan las empresas para agilizar un trámite o la parte del presupuesto familiar que se invierte en el pago de sobornos, etcétera. 


Sin embargo, la corrupción no sólo cuesta dinero sino también personas han muerto como consecuencia de este fenómeno social. Es decir, el cáncer arrasa con derechos y deja víctimas a su paso. 


Tal vez el acto que más ejemplifica esta situación es el número de vidas que se pierden en una catástrofe ambiental. Detrás del derrumbe de un edificio, de viviendas inundadas u obras colapsadas, hay negligencias, omisiones, confabulaciones, y una serie de actos que ponen en riesgo la vida de cualquier integrante de una comunidad. La ceguera y dejar pasar las cosas son una avalancha que no podemos parar con efectos dolorosos y perdidas irreparables. 


¿Alguna vez has pensado que lo peor que puede suceder al pasarte una señal de alto, es pagarle una mordida a un agente de tránsito? Cruzar el rojo –en este caso, violar una regla- podría propiciar un choque, un atropellamiento o incluso acabar con tu vida o la de una persona inocente. 


Lo anterior, ilustra como un acto simple de corrupción puede traer consecuencias fatales. Ante tales circunstancias existen dos responsabilidades: una personal y otra social. La primera, es que ante la posibilidad que tenemos de participar en un acto de corrupción por insignificante que parezca, lo pensemos dos veces; y la segunda, es que asumamos una responsabilidad colectiva para evitar que la permisividad se normalice, porque la corrupción también mata. 



Twitter: @nonobarreiro

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.