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Miércoles , 18.07.2018 / 08:41 Hoy

Columna de Laura Ibarra

Fidel: En el cielo y en el infierno (Dos cartas)

Laura Ibarra

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Primera carta:

Comandante Fidel (lo escribo de pie):

Seguramente en el cielo lo recibieron con un gran respeto. Los ángeles han de saber de su enorme valor para derrumbar a los poderosos. ¡Qué se cuiden los de arriba y más los que todo lo deciden!

Le quiero agradecer su valentía, sus ideales y su rebeldía.

Gracias por emprender una revolución que le mostró a los gringos que Latinoamérica es un espacio llenó de dignidad y no el traspatio que pueden pisotear a su voluntad. Por decirles que aquí hay límites que deben ser respetados y que al sur de su país existe una sociedad que durante siglos combatió a un imperio.

Gracias por enseñarnos a mi generación y a mí, a luchar por una sociedad más justa, a enfrentar al capitalismo y a buscar alternativas que dignifiquen al hombre.

Usted y el Che Guevara se convirtieron en los símbolos de la inconformidad, de la búsqueda de la utopía, del anhelo de una sociedad sin pobres. Nos enseñó que David puede vencer a Goliath.

Seguramente usted ocupará un lugar importante en la historia del siglo XX. La revolución cubana estará en los estrados que ocupan las grandes revoluciones del mundo. Su valor lo habrá de colocar entre los más grandes.

Dicen que toda revolución tiene un lado poético, romántico. La revolución cubana fue la fuente de inspiración de un discurso latinoamericano de hermandad de los pueblos, de ilusión, de libertad. Su heroísmo marcado y su triunfo señalaron el camino para emprender nuevas posibilidades.

Gracias Comandante. Espero que siga sus luchas anti-imperialistas en otros reinos, nosotros aquí guardaremos su memoria como algo sagrado. Firma ilegible.

Segunda carta:

A Fidel Castro, dictador y bufón.

Espero que los diablos hayan preparado una caldera especial para usted. Que arda en el más terrible de los infiernos, ahí donde seguramente se consumieron los cuerpos de todos los dictadores de este mundo. Los de derecha y los de izquierda. Al fin de cuentas, el poder los hace iguales.

Usted nos arrebató a toda una generación de cubanos las posibilidades de convertirnos en ciudadanos del mundo. Nunca pudimos conocer otros países, otras culturas. Mientras que los jóvenes de otras regiones podían enriquecerse con todo aquello que la civilización ha alcanzado, nosotros tuvimos que conformarnos con beber sólo de nuestro pasado. Lo que terminó por intoxicarnos.

La igualdad social en Cuba fue una mentira. Sus funcionarios y amigos podían viajar, nosotros, el pueblo, no. Usted podía abordar un avión, nosotros jamás. Usted podía ver el presente e imaginar el futuro. A nosotros sólo nos quedaba el pasado. Siempre el pasado.

El socialismo se volvió anacrónico. Aquí y en todas partes. ¿Qué no se dio cuenta que, con excepción de Corea del Norte, en ningún país existe tal forma de Estado? ¿Cuál respeto puede obtener Cuba del exterior, si es una isla que solo produce pobres, azúcar y piñas?

Mi ingreso sólo es de 25 dólares al mes, ¿qué se puede hacer con eso. ¿A dónde ir?

En La Habana todo se volvió viejo. Y nada parecía renovarse. Los autos y la tecnología merecen estar más bien en los museos del mundo y no en nuestras calles y en nuestra vida cotidiana.

Su discurso sobre la libertad del pueblo también terminó siendo una absoluta mentira. A los opositores se les vigila, se les encarcela y terminan siendo presos políticos.

El gobierno “revolucionario” se convirtió en un Estado opresor, vigilante.

Espero sinceramente que el diablo le haga pagar lo que nos hizo. Firma ilegible.

Entrevista en los pasillos de la FIL.

A mi sobrina, estudiante de preparatoria, le pidieron en la escuela que entrevistara a un autor en la Feria del Libro. Como es muy bonita, no le costó trabajo encontrar quién accediera a su petición. Cualquier ego baja las armas ante unos bellos ojos y el smartphone en modo de grabación.

Jessy: ¿Cómo se llama su más reciente novela?

Autor: “De la papa cruda a la papa frita”.

Jessy: ¿Y cuál es el tema del libro?

Autor: La metamorfosis profunda del ente ante las adversidades calóricas de un mundo en llamas.

Jessy: Supe que se presentó en el “Diálogo con los diez mil (sic) jóvenes”, ¿Cómo le fue?

Autor: Súper bien. Me recibieron con porras y me despidieron con un increíble aplauso. Pude conectar muy bien con los jóvenes.

Jessy: Pero, dicen que en el “diálogo” Usted fue el único que habló.

Autor: Es que la relación fue inter-ocular, con una química subliminal muy propia del evento.

Jessy: ¿Cuál libro le hubiera gustado escribir?

Autor: “El puerco que sólo soñaba con ser jamón”.

Jessy: Muchas gracias por la entrevista.

Segunda entrevista

Jessy: Ustedes participaron en el “V Foro sobre sexualidad” que acaba de terminar, ¿cuál fue el tema de su exposición?

Autor 1: El mío fue la “Deconstrucción metafísica de la sexualidad arquitectónica posmoderna en los medios”.

Autor 2: Y el mío, “El trascendentalismo de la sexualidad post-género en el mundo digital”.

Jessy: ¿Quéeeee? Perdón, ¿Y cuál fue el objetivo de su participación?

Autor 1: Acercar a los jóvenes a una problemática que les concierne y que requiere de un nivel de conciencia mayor al de la cotidianidad y de la alteridad.

Mi sobrina ya presentó su tarea, obtuvo una buena calificación y los distinguidos autores regresan el día de hoy a la Ciudad de México a continuar profundizando en los caminos de la literatura y el saber.

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