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Miércoles , 20.06.2018 / 13:38 Hoy

Apuntes financieros

El ocaso de Western Union

Julio Serrano

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Modelos de negocios que han sido sumamente rentables durante décadas comienzan a estar amenazados por la tecnología. Uno de ellos es el de Western Union. Para el enorme beneficio de millones de migrantes de todo el mundo y de sus familias, cobrar altas comisiones por enviar dinero de un lugar a otro tiene sus días contados.

En un mundo de dinero digital y de smartphones, es difícil justificar el costo de los servicios tradicionales que ofrecen Western Union, MoneyGram y empresas similares. Además de cobrar una fuerte comisión por envío, estas empresas ganan mucho dinero utilizando un tipo de cambio poco atractivo para el cliente en transferencias internacionales. Ante esta situación, la pregunta obligada es: ¿por qué los clientes están dispuestos a pagar tan caro por un servicio que en principio debería ser muy barato?

Una razón es la amplia presencia que tienen estas empresas en los lugares donde se generan y reciben las remesas. Encontrar una sucursal de Western Union, por ejemplo, es muy fácil tanto en el lugar de origen del envío de dinero como en el de destino. Esta conveniencia vale mucho. El no tener que lidiar con bancos es otro atractivo. Una buena parte de los clientes de estos servicios no tienen cuentas bancarias, ya sea porque son indocumentados o simplemente porque no confían en estas instituciones.

Pero la tecnología está poniendo de cabeza el negocio tradicional de Western Union y de empresas similares. Los smartphones se han convertido en poderosas computadoras de mano conectadas a internet, capaces de realizar todo tipo de transacciones, incluido el envío de dinero. Pueden no contar con una cuenta bancaria, pero la gran mayoría de los clientes de Western Union tienen un smartphone. Por otro lado, el dinero se está digitalizando, lo que facilita y abarata su movilidad. Las ventajas competitivas tradicionales de los negocios de remesas, como su amplia cobertura de sucursales, desaparecen bajo este nuevo paradigma tecnológico. La distinción entre tener o no una cuenta bancaria se vuelve menos relevante.

Western Union no se está quedando con los brazos cruzados, por algo tiene más de 160 años de historia. Consciente de la nueva realidad digital ha introducido con éxito nuevas plataformas en línea y móviles para competir. Pero su negocio tradicional, en el que un mexicano en Chicago lleva unos dólares a una de sus oficinas para que su esposa en Oaxaca los reciba en pesos tiende a morir. Gracias a la convergencia de tecnología y finanzas, los costos de enviar dinero para los millones de migrantes solo irán a la baja.


juliose28@hotmail.com

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