• Regístrate
Estás leyendo: Consulta a masa, señal ominosa para México
Comparte esta noticia

Instinto de conservación

Consulta a masa, señal ominosa para México

Juan Miguel Alcántara Soria

Publicidad
Publicidad

Con alumnos de Teoría Política y Derecho Constitucional estudiamos institución democrática participativa prevista en Art. 35 constitucional: “Son derechos del ciudadano: VIII.- Votar en las consultas populares sobre temas de trascendencia nacional, las que se sujetarán a lo siguiente: 1º Serán convocadas por el Congreso de la Unión a petición de: a) El Presidente de la República; b) El equivalente al treinta y tres por ciento de los integrantes de cualquiera de las Cámaras del Congreso de la Unión; o c) Los ciudadanos, en un número equivalente, al menos, al dos por ciento de los inscritos en la lista nominal de electores, en los términos que determine la ley…” Presidente electo López Obrador convocó a una consulta “popular” último fin de semana de octubre sobre conveniencia de nuevo aeropuerto en Texcoco o en Santa Lucía, la que no cubrió exigencias constitucionales y menos metodológicas que garantizaran integridad, equidad y transparencia (votó menos del 1%); y tampoco esperó a tomar posesión para decidir, perseverando en mayor error de gobierno adelantado que harto lo desgastará.

Consulta fue convocada por particulares para tener efectos vinculantes como si fueran autoridades y dejando fuera a millones de ciudadanos que no pudieron votar por solo instalarse 1,073 casillas seleccionadas partidistamente. Manipulación de preguntas que avalaban información incompleta y oculta de Santa Lucía. Votaron participantes 4 y 5 veces comprobadas; tinta en dedo borrada con saliva; responsables guardaron en sus casas votación sin garantías de no alteración; desconocimiento de nombres de responsables de casilla, etc. Se despreció y marginó opiniones de industrias aeronáutica o turística o de ingenieros respecto a una decisión previamente resuelta por López Obrador que favorece a constructor favorito en su gobierno en la Ciudad de México, José María Riobóo: ya anunció directivo de Grupo Riobóo SA coordinará construcción en Santa Lucía: corrupción, ilegalidad, mentira, autocracia.

Graves repercusiones implica desde ya para México. No solo ni principalmente depreciación del peso o perjuicio a Afores de retiro que legalmente invirtieron en construcción. Es incumplimiento de promesa del candidato López de aceptar construcción de aeropuerto de Texcoco con recursos privados; es provocar incertidumbre sobre vigencia de estado de derecho en el país; el mayor tiradero de dinero a la basura por un gobierno antes de comenzar. Pérdidas de miles de empleos; generación de calificación de incremento de riesgo para inversionistas necesarios para completar empleos en México, etc.. Buena señal sería rectificar y licitar construcción a mejor postor, ganando así todos.

El presidente electo actúa como Poncio Pilatos, se lava manos diciendo “el pueblo no se equivoca” y anuncia más consultas populares que significarán la prostitución de esta institución democrática participativa por no hacerse bien. Por supuesto los pueblos se equivocan: Brasil lo acaba de hacer como antes norteamericanos con Trump y más atrás alemanes con Hitler.

Provoco a mis alumnos leer “La Política” de Aristóteles quien analiza constituciones de ciudades griegas y sus formas de gobierno. Reconoció entre las peores formas aquella en que decide la masa, muchedumbre manipulada, sin información suficiente, no pueblo consciente. Oclocracia (oclos, masa; cratos, poder): gobierno de muchedumbre la llamaron, que se nutre de rencor, ignorancia, fanatismo. Señal ominosa- de mal agüero- consulta. ¡Urge pueblo, demos; no masa!

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.