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Domingo , 09.12.2018 / 14:40 Hoy

Columna de Juan María Naveja Diebold

¿Y la vialidad qué?

Juan María Naveja Diebold

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Guadalajara, Guadalajara! Crece y crece pero sus calles siguen iguales. La vialidad en una ciudad es un problema y no. El tráfico no genera fatalidades como la violencia, pobreza y salubridad; puede impactar el desarrollo económico, pero no catastróficamente. Sin embargo, altera drásticamente las costumbres y felicidad de sus habitantes. Frecuentemente escribo sobre lo que hace a Guadalajara única, tiene el confort de un coloso con espíritu de provincia y no veo amenaza mayor a esta peculiaridad que no hacer nada para contrarrestar el impacto vial de su crecimiento.

Primero descartemos las opciones que no resolverán el problema. La utopía ciclista no es viable. El primer reto de esta propuesta que han favorecido administraciones públicas en el pasado es sustituir suficientes automovilistas por ciclistas para lograr un impacto. Un sustituto menor a 10 por ciento ni siquiera sería palpable, en realidad cualquiera de estas propuestas tienen que aspirar a más de 30 por ciento. Además, imagínense convertir el 30 por ciento de los pasajeros automovilistas de la ciudad en ciclistas, porque las rutas no cambiarían, la gente vive, trabaja y se divierte donde mismo maneja o pedalee, el tráfico ciclista sería aún peor que el automovilista, aun añadiendo ciclo vías extensas. Ya ni hablar del problema de estacionar decenas de miles de bicicletas, los planeadores urbanos ven la romántica imagen de la ciudad europea con pequeños estantes de bici en puntos clave cuando la realidad sería más la de las montañas de bicis amontonadas en Asia.

Activar planes de “no circula” tiene consecuencias quizás aún peores que el mismo congestionamiento y en verdad tiene más fundamentos ambientalistas que viales y genera un incentivo para tener un segundo vehículo a los que pueden o lo necesitan.

Los tranvías, camiones y trenes subterráneos no van a disminuir el impacto vial en 30 por ciento y además son un gran reto para una ciudad tan esparcida como Guadalajara. Aún con un sistema eficiente, trasladarse así, por ejemplo, de Tlaquepaque al centro de Zapopan tomaría demasiado tiempo asumiendo paradas semifrecuentes.

Por último, en la categoría de medidas inservibles, la construcción de segundos pisos a las arterias principales de la ciudad es la más probable “solución” a largo plazo, ya que las calles simplemente no se pueden ampliar, pero al igual que la vialidad, cambiaría la habitabilidad de la ciudad por completo. No hay ninguna medida perfecta, pero ahora cubramos las que pueden tener algo de validez.

Generar una red de calles subterráneas como lo hizo Boston. Es la opción más cara y tardada, pero tiene la bondad de preservar el carácter tapatío ya que al igual que Boston, Guadalajara es histórica y estética. Un ejemplo del resultado es el pase subterráneo en la avenida de las Américas, pero a pesar del alivio vial que ha dado este precedente, sus problemas probablemente tachen la posibilidad.

Asignar carriles especiales para vehículos con más de un pasajero durante hora pico y cambiar el sentido de calles de acuerdo a la hora son opciones sin costos fijos, ni impacto social. No deberíamos esperar más para arrancar esto. Habiendo dicho esto, la ciudad no tiene las vías alternas que ofrece la Ciudad de México para quienes vayan en contraflujo.

La mejor, en mi opinión, sería designar colonias de la ciudad como alta densidad y concentrar el crecimiento ahí, creando centros urbanos rodeados de esparcimiento suburbano. Ciertamente el momento de poner en práctica esta medida era antes de iniciar la explosión vertical de la ciudad, pero más vale tarde que nunca. Lo ideal hubiera sido el nuevo desarrollo fuera de la mancha urbana actual con incentivos fiscales a quienes desarrollaran esta “nueva ciudad”, pero hoy en día quizás sea más viable escoger una zona marginada en la ciudad y canalizar la inversión ahí. Mi sugerencia sería la colonia del Fresno por su ubicación. Lo que es seguro es que Guadalajara cada día se siente menos como provincia, nos guste o no.

juanmaria7@gmail.com

www.osomaloso.com

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