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Viernes , 22.06.2018 / 21:44 Hoy

Cadena de mando

Un año después de Tlatlaya /1

Juan Ibarrola

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Es sabido que —históricamente— los soldados y marinos mexicanos no tienen la costumbre de salir en defensa de su honorabilidad cuando un medio de comunicación, libres pensadores, intelectuales de café (internet) o políticos que se hacen llamar de izquierda, utilizan para su peculio la denostación contra el instituto armado. Para los militares defenderse es una pérdida de tiempo, ya que al hacerlo, caen en el juego que se provoca precisamente para ello.

Las campañas negativas contra cualquier ejército, las provocan quienes son contrarios al orden impuesto por las leyes, a la disciplina que debe guardarse ante el Estado y, por supuesto, a la lealtad que debe tenerse a la patria.

A pesar de que muchos detractores buscan hacer de Tlatlaya el talón de Aquiles de la actual administración de Sedena, a dos semanas de cumplir un año, hasta el momento y a pesar de lo que se diga, no se les ha podido demostrar culpabilidad alguna a los militares detenidos por esos hechos y, más allá, se debe reconocer que fue la propia Procuraduría Militar la que, en su momento, detiene y entrega a un oficial y siete elementos de tropa, generando las seguridades para que no escaparan. Se les detuvo por faltas a la disciplina y protocolos militares, ya que al momento de llegar a la bodega, el teniente al frente de sus hombres, en vez de acudir con una sección completa (30 hombres) solo lo hizo con siete elementos de tropa, lo que constituye un delito dentro del fuero militar, es decir, aun y si la autoridad civil no encontrara nada contra ellos, tendrán que rendir cuentas a la justicia militar.

Las tres testigos que declararon contra los soldados lo hicieron con versiones completamente distintas entre sí. Las tres mujeres estaban ahí esa madrugada contratadas —o amenazadas— por los delincuentes para tener relaciones sexuales, razón por la que se encontraban dentro de los únicos tres vehículos estacionados dentro de la bodega, es decir, los “malandros” de Tlatlaya utilizaban los vehículos para “coger”.

Al momento en que se da el enfrentamiento, las tres (dentro de cada vehículo) estaban acostadas, de manera tal que es imposible que puedan dar una versión objetiva y veraz de lo sucedido.

Cabo de Guardia

Para el secretario de la Defensa, el general Salvador Cienfuegos, el sistema jurídico fue, es y será el sólido fundamento para establecer el orden social.

Lo anterior lo dijo el pasado miércoles cuando recibió por parte de la revista Foro Jurídico el premio Defensa de las Instituciones de la República.


jibarrolals@hotmail.com

@elibarrol

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