• Regístrate
Estás leyendo: Santos puede o no ser campeón
Comparte esta noticia
Jueves , 21.06.2018 / 16:00 Hoy

Reseña

Santos puede o no ser campeón

Juan Gómez Junco

Publicidad
Publicidad

Cuando algo delicioso para comer se empieza a preparar, suele decirse que se está “marinando”. Se hacen ciertos rituales esmerados para hacer que el momento grato, llegue y se pueda disfrutar el suculento manjar. Es el caso de Santos debido a su presencia en semifinales. De enero a mayo se fueron presentando hechos contagiantes, a veces decepcionantes pero vivificadores, para hacernos suponer que es capaz de ser o no, campeón. Se afana en hacer sufrir a su gente.
Antier se prolongó la película que ha tenido de todo. Comedia, terror, novela, histeria, ridículo, aventura, odisea, riesgo, suspenso, conquista de nuevos y diferentes espacios, sorpresas y alegrías. El país está obligado a voltear a ver al Santos. La nación en voz de varios comentaristas, dijo que era un deleite ver jugar al Santos. Y los cuartos de final contra América volvieron a confirmar tal situación. Daba y recibía, vivía y moría, caía y se levantaba, se acordaba y se dormía, despertaba y encantaba.
Los intentos semanales generaban nuevas y vivificantes ilusiones. Verlo en noveno lugar y luego en tercero era su propia rueda de la fortuna, con aventura incluida, con romanticismo a flor de piel y desdicha consagrada. Santos es espectáculo y atracción, fue rechazo e hilaridad; estaba y desaparecía, gritaba y se callaba. Así es el Santos del 5 de enero hasta hoy. Se le agradece porque ha dado ejemplo de espectáculo, de grandeza y riqueza sin dejar a un lado su pobreza defensiva.
Nos acordaremos de este Santos por la variedad de elementos que aporta. Da para sonreír, para criticarlo, encumbrarlo, reflexionar, desesperar, soportar, compadecer, gritar, aplaudir, volver a citar, recordar, esperar, creerle, no soportarlo, esperanzar, ilusionar, decir “no es posible” o afirmar “tú sabes concluir bien la obra”. El Santos hace sufrir a su gente para luego darle placer. Hoy se le felicita por su diferente grandeza, con nueva ilusión y gallardía porque es distinto, único, genial, controversial, maravilloso, pobre, rico. Ha tenido un semestre lleno de incongruencias pero salpicado de momentos trascendentes. Gracias Club Santos por ser diferente.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.