• Regístrate
Estás leyendo: Nubarrones azules
Comparte esta noticia

Reseña

Nubarrones azules

Juan Gómez Junco

Publicidad
Publicidad

La maravillosa historia de los torneos cortos ofrece datos y anécdotas que conmueven y nos obligan a poner atención. El # 1, el que haya sido en cada evento, no ha podido llegar a la final tres veces seguidas, la haya ganado o perdido. 

En las anteriores dos finales, el líder general estuvo en la fase culminante y perdió ambas. Fueron Monterrey y Toluca. La derrota de antier del Cruz Azul, pero sobre todo porque no anotó de visita, hace que en el firmamento se formen nubarrones azules. Le llega otro momento de verdad. 


Monterrey ha hecho algo destacado. Ya eliminó al campeón, dejándolo en cero, venció al líder general y también lo dejó en cero. Esto lo encumbra. Los cementeros empiezan a sentir el rigor de los fracasos anteriores, aunque parezca ironía. Los Rayados necesitan hacer algo mínimo para volver a repetirle a los azules su historia. 

Es el cruel panorama para unos y la enorme posibilidad de grandeza de otro. 


La tendencia de los episodios anteriores vuelve a formar ideas desagradables para quien le ha sido fiel al fracaso. Cruz Azul sigue en lo suyo, incomodarse a sí mismo; se resiste a cambiar como si le haya agradado su perniciosa costumbre. 

Tiene capacidad para ser finalista pero no pudo anotar de visita, y precisamente eso se transforma en su peor enemigo, rival más poderoso que el mismo Monterrey.

Los nuevos nubarrones están presentes y aunque se les desprecie, más vale que se pongan a modo para un posible fracaso más, mayor, de otra dimensión por tanta publicidad gratuita que han recibido. La mesura siempre es buena consejera. 

Monterrey ya hizo una travesura, y está dispuesto a realizar otra más. Que no se nos olvide: la fuerza genética es más poderosa que los halagos.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.