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Viernes , 22.06.2018 / 18:56 Hoy

Reseña

El Pedro de aquí, de allá y acullá

Juan Gómez Junco

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Pedro, el verdadero o el falso, se desconoce cuál es en realidad, no tiene ningún poder salvífico sobre nadie. Cruz Azul creyó en sus romances y se atrevió a regresarlo para que ambos se den la oportunidad de seguir aprendiendo. Se percibe que las relaciones están salpicadas de simulaciones que pretenden convertirlas en débil verdad. Allá ellos que no han aprendido. A pesar de eso, los cementeros, con o sin Pedro, son capaces de regalarle un susto a la afición lagunera.

Las posturas de Pedro no se admiten porque al asentarse en la Ciudad de México, allá lo han podido conocer de cerca. No es lo mismo que haber sabido de él a distancia y encargado de un equipo que para los capitalinos poco significa. En su error los veremos. Ya lo pueden ubicar en la dimensión adecuada. No es lo mismo aquí que allá; no es igual acullá que acá.

La conciencia de Pedro lo traiciona. Se fue muy lejos, se acercó, siguió batallando con su personalidad, lo despidieron de ambos lugares para intentar que frague el cemento.

Pedro es una verdad simulada, es una mentira enloquecida apta para volver a gestar ilusiones azules. Pedro es idílico.

No pensábamos volverlo a ver por estos lares. No llega en agradables momento; nadie lo imaginaba. No hay que dejar escapar esta simpática vivencia.

Pedro puede huir con posturas falsas, apreciaciones envueltas de dudas y afirmaciones hasta irracionales. Para eso es experto. No es sano maquillar sus conductas. No permitamos que se filtre la duda con la intención de solapar o sostener lo no creíble. Lo derecho es más constructivo; lo torcido entorpece y estorba porque no facilita a la verdad. Cruz Azul con su Pedro se atenga a lo de aquí, a los juicios de allá y a las travesuras de acullá.

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