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Reseña

Como antaño; domingo 4 de la tarde

Juan Gómez Junco

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Doble reto se presenta para Santos este domingo 16 de septiembre. Primero: regresar a la senda del triunfo para volverse a ubicar en mejor lugar, el que corresponde al campeón. Fue lugar 2 en la fecha cinco y hoy está en la posición 5 en la jornada ocho. Este deterioro puede considerarse normal pero tiene dos partidos seguidos en casa. 

Por cualquier lado que se le busque, nunca he comprendido bien por qué es complicado obtener esos seis puntos. No cualquiera logra dos victorias consecutivas cuando en apariencia el calendario otorga privilegios. 


El segundo reto, para la institución pero más para la afición, es el horario del partido. Antaño, en los tiempos de sacrificio e incomodidades, probablemente también de mayor entrega, la gente se volcaba sobre el estadio, lo hacía suyo; gozaba el esfuerzo, se peleaba por un lugar, muchas veces no agradable, pero acudía a la diversión porque el grado de emoción, bien valía la pena.

 
La gratificante comodidad en el estadio que la misma organización ha brindado a los laguneros para tener mejor calidad de vida, se podrá ver mermada porque se supone que el partido será a pleno sol para un amplio sector de los asistentes. Los mismos jugadores, aunque entrenan a lado de los candentes rayos, podrán resentir el rigor de la incomodidad. El visitante también reflejará su molestia en el accionar. 


En la vida, pronto nos acostumbramos a lo bueno, a lo placentero. Regresar a lo de antaño es la ocasión para probar, sensibilizar y probablemente no repetir. En el evento, los más importantes son los actores pero los espectadores ofrecen un maravilloso marco referencial que adornan. La cercanía de la gente con el equipo y el gusto de tener en casa al campeón, tiene a las 4 de la tarde de este domingo, una cita con lo de antaño.

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