• Regístrate
Estás leyendo: Mis sexenios felices
Comparte esta noticia

Paisajes de la memoria

Mis sexenios felices

Juan Gerardo Sampedro

Publicidad
Publicidad

He tenido turbios días y noches sin sueño y he visto pasar el tiempo de la forma más inaudita que un ser humano puede percibir que de verás las horas transcurren a veces absurdamente. “Todo pasa y todo queda / Pero lo nuestro es pasar / Pasar haciendo caminos / Caminos sobre la mar”, escribió Antonio Machado, uno de los poetas silenciados con la muerte bajo la dictadura de Francisco Franco.

No hallé mejor título que éste en el que parafraseo a Carlo Coccioli (otra vez Coccioli, pensarán algunos de mis fieles lectores), pero durante la plena turbulencia de los días he buscado sus libros y lo he releído.

Escribí: “Ha llegado el olvido / a la distancia yo antepongo el silencio”.

Y sí, sé que el silencio dice mucho y que representa una cualidad humana.

Ahora lo entiendo, puedo captar tantas cosas... Entre tanto trajinar, entre tanto ir y regresar el silencio es oro. Podría muy bien intentar un recuento de los poetas que han escrito acerca del tema pero son infinitos.

En efecto, vuelvo como una poderosa y sagrada obsesión. “Hace apenas cinco minutos yo tenía quince años”, ¡bah!, obviedad innecesaria.

Piero: “La vida se nos va como la tarde / y nos quedamos apagados / muy apagados”. O bien, optimista: no estoy viviendo mi último verano.

Alégrense malos corazones de que aún, otra vez Machado, “tengo la vida”.

¡Ah, Dios!, qué más puedo decir. Mañana entra a nuestro territorio un frente frió acompañado de una tormenta invernal. Con todo me preparo porque debo jugar baloncesto en la Cancha del Casino del Empleado: me han mandado la casaca que distingue a los ex alumnos lasallistas del Colegio Margil. Me preparo subiendo a diario al cerro de la Bufa y escuchando “siempre lo hago” la música que me ha marcado. Ambiente helado.

Casi he permanecido lejos de las multitudes pero apenas estuve como invitado del Festival Internacional de Poesía López Velarde. Entreviste al poeta panameño Roberto Fernández Iglesias, quien me regaló su más reciente libro.

Así han pasado mis sexenios felices, emulando a Coccioli en el título.

Otro año, otro minuto.

“Aquí está el futuro”, cantaban Los Monkees. Y sí, aquí está.

jgsampe@me.com.mx

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.