• Regístrate
Estás leyendo: Anecdotario estudiantil
Comparte esta noticia
Jueves , 20.09.2018 / 00:42 Hoy

Paisajes de la memoria

Anecdotario estudiantil

Juan Gerardo Sampedro

Publicidad
Publicidad

Hace tiempo husmeo como los gatos en librerías antiguas, ya lo dije y ya lo escribí miles de veces. Bueno, uno que va adquiriendo sus obsesiones. Cómo se me hace aún difícil consultar algo vía internet. Me he dado cuenta que la era digital (no es nuevo, lo sé) ha dejado también nuevas maneras para realizar investigación. Me topé, dicen que uno se topa, digo que a veces los libros lo buscan a uno, el aAnecdotario EstudiantilA de Armando Romero Moreno. Me lo regaló el vendedor de libros más popular de la Plazuela de Los Sapos, el señor Porfirio, así nada más, así como es reconocido. Me dijo llévatelo por ser día del padrel y yo lo comencé a leer mientras me tomaba un café en el centro.

Entonces hice un poco de memoria, a mi edad ya la que se pueda hacer es meritorio. Conocí muy de pasada al autor de este material, a veces lo veía en el café La Hostería del Portal Morelos. Nunca hablé con él porque lo distraía un personaje de aspecto nada agradable que le hablaba de las novedades televisivas. Lo sé porque yo tenía el oído aguzado y de una mesa a otra, sin ser metiche, me llegaban las conversaciones ajenas. Sin embargo él tenía un amigo común de oficio locutor. ¿De qué año estoy hablando? Pues principios de los ochenta porque yo comenzaba a practicar terapias de emergencia en un psiquiátrico de por acá. Conste que no digo muchos nombres ni marcas para evitar los comerciales gratuitos.

Tengo una imagen medio entre la neblina y la luz del autor de este libro, muy anecdótico como lo marca su título. Y ahora pienso que ese texto, publicado en 1979 por Marno, la famosísima imprenta de linotipo que estuvo muchos años en la Ávila Camacho (hoy Palafox) y la 4 Norte, cercana al edificio Carolino, deberíamos leerlo como si apenas se acabara de imprimir.

Armando Romero escribe aquí la historia de la UAP a partir de 1930 aproximadamente y llega hasta 1950, sólo un par de décadas. No habla ya de los movimientos de la reforma universitaria y mucho menos se ocupa del rector comunista, el ingeniero Luis Rivera Terrazas. No sé ni se explica cuál fue su interés para estudiar sólo esas décadas. No lo sé y lo más seguro es que nunca lo sepa aunque el original, me imagino, lo entregó en 1978.

De cualquier manera lo anecdótico tiende a veces a ser apegado a la verdad, si no han sido alteradas las vivencias. Tomémoslo así, con esa pequeña reserva. Será muy difícil obtener más copias y no creo que a nadie le interese reeditarlo.

La importancia de un anecdotario como este no radica sólo en el tema central, sino en la idea que nos da acerca de la sociedad del momento, de sus personajes que hicieron política, arte e historia.

La tarea ahora es reencontrarlo: casi imposible.

jgsampe@yahoo.com.mx

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.