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Miércoles , 12.12.2018 / 04:52 Hoy

Los que están mirando

Un museo que no honra a uno de sus huéspedes más distinguidos

Juan Carlos Porras

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Pertenezco a una generación que le fue concedido ver con los ojos cerrados. Quiero decir, observar bien la realidad real (Octavio Paz, dixit) para anunciar y denunciar lo que acontece en el mundo y más en el (mundillo) de la Cultura y las Artes.

Siempre estar mirando es la premisa que nos lleva a revisar al ser humano: a la persona, la familia, la comunidad, la Patria y la Naturaleza y lo que produce según su tradición cultural.

Esto significa, a la manera de los Tlacuilos abrir un pliego y registrar lo que uno ve y con ello abrir una ventana que funja como mirador cultural como ahora realiza Hugo Almanza con esta propuesta editorial que nos lega.

Mirador cultural llega en un momento donde el periodismo especializado lo necesita y el ciudadano de a pie, vinculado con el lector común pero profesional, lo aprecia porque se liga el fondo y la forma con los hacedores de la Cultura y las Artes vía el periodismo cultural.

Con dicho mirador fortalecemos el circuito de multialfabetización a través de la comunicación escrita tan necesaria en estos días donde los hipertextos parecen ganar espacio a la lectura lineal tan nuestra y entrañable para la susodicha generación.

Es verdad que con la declaración anterior pareciera que los nefelibatas, es decir, las personas soñadoras que andan por las nubes, insistimos en la permanencia de la palabra escrita (léase impresa en papel) para arrancar algo a la nostalgia que nos ofrece el, todavía, vigente enclave Gutenberg en tiempos actuales donde el periodismo parece desandar y desbarrancarse por la vorágine de lo digital.

Nada más extraño, pero también falso pues los repositorios de la memoria del mundo siguen siendo los impresos con su respectivo resguardo en la Nube sin agua. Las bibliotecas, así como sus pares, las hemerotecas, conservan nuestro paso por el cosmos.

Ya mencioné uno de mis lugares favoritos: el Café Nostalgia donde el café no se toma se charla y el acompañamiento de Mirador cultural abroga por supuesto a la mcdonalización de la cultura entendida esta como la satisfacción del consumo cultural de baja ralea que provee la industria del entretenimiento y que muchos de nuestros contemporáneos la tienen presente por su cajita feliz.

Aclaro que no es la base, la pequeña caja, de la canasta básica cultural que necesitamos, donde también está la Esperanza, y que muchos de nuestros políticos la ignoran, pues como remedial ofrecen, ¡la cajita que, sirva como ejemplo, contiene millones de pesos de inversión para la infraestructura cultural, que tienen como obligación hacer en el diario cotidiano de la Administración municipal y forma parte del gasto corriente y no es una propuesta real para desarrollar nuestra cultura con precisión.

Otro ejemplo: para ellos da lo mismo hacer un museo itinerante para los pobres de la periferia de la ciudad, que guardar las reliquias del martirologio del 2 de enero de 1946 con un mausoleo escultórico que confunde lo grandote con lo grandioso de la notable lucha civil, o bien darle nombre, del pintor Juan N. Herrera, a un recrudecido e infame edificio que hospeda a la caterva institucional de la Cultura en esta ciudad que cumple 188 años de ser grande en el trajín de progresos, y que dentro, muy adentro del inmueble aludido, el séptimo arte quedará sepultado en franca alegoría a las sombras en las que se encuentra la cultura oficial.

Pues bien. No necesitamos cajitas felices sino canastas culturales bien surtidas, donde tenga cabida un tabloide como el que ahora presentamos.

Una publicación mensual de Educación, Arte y Cultura que circula por buena parte de nuestra geografía en Guanajuato en diversos espacios ligados a nuestro quehacer cultural y que ofrece una guía seria del trabajo que muchos de nuestros amigos artistas realizan.

Mirador cultural es un acto de conocimiento periodístico que se opone al ignaro o al ignorante. Aquel que suele afirmar que por el Estado de Plan de Abajo y ciudades adyacentes no pasa nada.

¡Hay que leerlo!

*Director del Centro de Investigación y Estudios literarios de León, CIEL-LEÓN.

Palabras leídas en la presentación de Mirador cultural en el Museo de la Ciudad de León el pasado viernes 25 de mayo.


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