• Regístrate
Estás leyendo: La poesía interior en la pintura de Agustín Pineda *
Comparte esta noticia
Viernes , 19.10.2018 / 22:12 Hoy

Los que están mirando

La poesía interior en la pintura de Agustín Pineda *

Juan Carlos Porras

Publicidad
Publicidad

Para efecto de integrar la obra que nos reúne ahora en la Biblioteca Pública Regional "Ignacio García Téllez", en el contexto histórico de nuestro León en el siglo XXI, intentaré desde el rudimento de la lírica, ayudar a los concurrentes bibliográficos e iconográficos a reconocer el momento de ejecución artística que nos ofrece Equinos y taurus de Agustín Pineda (León, 1988) quien pinta como parte de una necesidad vital no sólo de estudio sino de vida.

La posibilidad del valor artístico, de manera práctica, obliga al pintor a trabajar en escalas. Quiero decir, que va de lo menos pulcro al más excelso grado.

Somete su primigenia idea en el cuaderno de notas y luego en el lienzo anuda la ejecución técnica que lo llevará a presentar una obra comprensible.

¿Artística? ¿Artesanal? La naturaleza de la obra habla por sí misma ya que nuestro autor, al saber mostrar, pinta claridades entresacadas del mundo paralelo. Aquel que tiene armonía y se flexibiliza en una manifestación de la forma y la función.

Entonces las formas adoptan geometrías de la imaginación y de la poesía que dan cuerpo a lo estructurado y convincente.

Lo digo con el poeta Yevtushenko en su Elogio para la poesía: "Hoy todos somos testigos de un complot mundial/ de la vulgaridad triunfante contra la exquisitez humana./ Pero si la vulgaridad es inmortal, también es inmortal/ la resistencia contra ella./ La persona que no tiene poesía interior/ se convierte sin darse cuenta en un zombi/".

El trabajo que nos ofrece Agustín toca una intensa realidad de poesía interior. Trata de la figura animal en un definido espacio. Conjunta imágenes donde los colores ayudan a la reinvención visual conforme uno se aproxime o se aleje de la pintura.

Hace hablar un mundo solidario a través de la obra natural.

Eso sí, gobierna una idea: salir al encuentro. Esto significa esperanza y por ende vida al campo visual. Confiere correcto volumen y da luz ante la barbarie de la vulgaridad. Es decir, el terrible proceso de destrucción -que el citado poeta calificó de "macdonalización de la cultura"- lo abate con arte.

Utiliza una fórmula que conviene citar: extraer desde la tradición de la familia, costumbres e ideas, con la razonada escuela y con ello prolongar las exquisiteces del ser humano.

Agustín Pineda lo traduce en su quehacer de arte viviente.

Busca no ser sólo un pintor a secas sino un hombre con poesía interior.

Allí va en su búsqueda de la mejor alternativa pues abroga el clásico estudiar para la clase por el estudiar para la vida.

Queridos concurrentes

En esta época, donde vivimos sin esperar nada a cambio, entre el oprobio en lo político y en el arte, aparece esta obra que es íncipit para "romper el círculo vicioso de ilusiones y crímenes" que "sólo puede hacerlo la exquisitez de comprensión de la vida. Y a esta exquisitez se arriba precisamente con la poesía" a través de la pintura.

Agregaría de manera final que parte del sentido de la vida está, por cierto, en las bibliotecas y los archivos, hoy repositorios necesarios, que constituyen las principales fuentes documentales para el estudio de la obra de arte.

El interesado necesita de dichas fuentes de información a parte de los repertorios impresos, todos más o menos completos.

Esperemos que por la dignidad del recinto que nos hospeda, se abra el marco de la enseñanza de la Historia del Arte como parte tenaz del trabajo histórico y sociocultural para beneficio de la ciudadanía.

¡Muchas gracias!

*Discurso inaugural pronunciado en la exposición Equinos y taurus de Agustín Pineda el pasado 6 de mayo en la Biblioteca Pública Regional "Ignacio García Téllez" que permanecerá exhibida hasta el próximo jueves 18.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.