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Vidas Ejemplares

Un asesino serial con uniforme de agente fronterizo

José Luis Durán King

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El pasado 14 de septiembre, una mujer de nombre Érika Peña escuchaba atemorizada las palabras de Juan David Ortiz, de 35 años, quien le explicaba que en días pasados había asesinado a dos prostitutas.

Peña iba sentada en el lugar del copiloto dentro de una camioneta. Ortiz manejaba el vehículo. Eran casi las 21:15 horas cuando Peña le ordenó a Ortiz que detuviera la camioneta, pues deseaba seguir su camino a pie.

Solo que Ortiz tenía otros planes. Desenfundó su pistola y apuntó a Peña, quien reaccionó muy rápido arrebatando el arma al hombre, quien no tuvo más remedio que detener el vehículo. La mujer se bajó de inmediato y echó a correr.

Al ver que Peña se dirigía hacia una gasolinera, donde un patrullero cargaba combustible, Ortiz huyó del lugar.

El patrullero pidió apoyo a través de su radio. Erika Peña fue conducida a un sitio seguro y la policía de Laredo, Texas, comenzó la búsqueda del sospechoso.

Eran casi las 2 de la mañana del 15 de septiembre cuando los agentes ubicaron la camioneta de Ortiz en el estacionamiento de un hotel. Uno de los uniformados vio una pistola en el asiento del vehículo y a señas indicó a sus compañeros que era posible que el individuo estuviera armado.

Juan David Ortiz estaba oculto en la parte posterior de su camioneta. Cuando los agentes lo iluminaron con sus lámparas, éste les apuntó con un teléfono celular.

Había varias armas al lado del hombre pero, de acuerdo con lo que explicó una vez que fue detenido, no deseaba agredir a los policías, sino que buscaba que lo mataran en el interior de su camioneta.

En custodia, Ortiz indicó que era un agente supervisor de la Patrulla Fronteriza con acceso a la inteligencia de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos. Explicó que había matado a cuatro prostitutas porque las odiaba, entre otras cosas, porque a causa de ellas su esposa lo había abandonado.

Las autoridades mostraron extrañeza, debido a que Ortiz le había dicho a Érika Peña que había asesinado a dos mujeres, no a cuatro.

El detenido expresó que después de que Peña escapó, él se dirigió a la avenida San Bernardo, donde levantó a una mujer, la condujo a la milla 23 de la carretera 35 y la mató. Regresó a la mencionada avenida y levantó a Janelle —un transgénero llamado Humberto Ortiz—, lo asesinó y arrojó el cuerpo en la milla 15 de la misma carretera.

La recuperación de los dos cuerpos en la arteria estatal 35 confirmó la declaración del agente fronterizo.

Juan David Ortiz cometió su primer asesinato el 3 de septiembre. Conocía a todas sus víctimas, pues era un visitante asiduo de la avenida San Bernardo, donde se realizan las transacciones nocturnas del mercado sexual.

Melissa Ramírez, de 29 años; Claudine Luera, de 42, y Humberto Ortiz, de 28, fueron asesinados a balazos por el agente. El nombre de otra de las víctimas no se dará a conocer hasta que sus familiares hayan sido notificados del deceso.

Juan David Ortiz contaba con más de 10 años de experiencia en la patrulla fronteriza de su país. El lunes 17 de septiembre, la jefa de la Patrulla Fronteriza, Carla Provost, explicó en conferencia de prensa que había viajado a Laredo desde Washington D.C. para comunicar a la comunidad local que los presuntos asesinatos de Juan David Ortiz eran acciones individuales que no representaban a los más de 20 mil agentes fronterizos desplegados en Estados Unidos.

Oficialmente, las autoridades no han dado a conocer el móvil de los homicidios, aunque trascendió que Ortiz fue contagiado con el virus del VIH que causa el sida, por lo que deseaba “limpiar” de prostitutas la avenida San Bernardo.

Las autoridades anunciaron que buscarán la pena de muerte para Juan David Ortiz.

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