• Regístrate
Estás leyendo: La real gana legítima del desorden y el relajo
Comparte esta noticia
Martes , 18.09.2018 / 23:10 Hoy

Carta de Esmógico City

La real gana legítima del desorden y el relajo

José de la Colina

Publicidad
Publicidad

Y por fin hubo la noticia felizmente celebrable y por siempre memorable de una grandiosa victoria mexicana: los empeñosos futbolistas mexicanos les asestaban a los formidables futbolistas alemanes un único gol, pero un gol ganador, lo cual había sido precedido por la nebulosa de anhelos y angustias propios de quienes desean, aunque sea alguna vez, ganar algo en algo de lo que prometa la giratoria y mareadora balumba de los sueños.

Y en torno a la columna de la Independencia y su airosa estatua (que no es un ángel, sino una victoria, pero así la califica angelizándola la imaginación popular mexicana), fueron acudiendo los del ciudanaje echando un relajo de sana y santa alegría deportivófila en el que sonaron todos los hurras y porras y canciones y desgarrados animosos gritos que estremecieron los vastos alrededores del monumento, pero no movieron las almas, si tienen, de los uniformados guardianes del orden, los polis, que se propusieron precisamente poner orden en la celebración, pero eso parecía ser una intrusión inadmisible en el asunto.

Si bien se considera, el orden, si algo es, precisamente significa el antirrelajo. Y los relajosos de marras respondieron a esa ruptura de la ruptura como el Diablo les dio a entender y pronto advino la trifulca y llovieron contra los polis los tomatazos y huevazos y mentadas a progenitoras y otras injurias que eran “de rigor”.

Leve sale esta croniquilla urbana acerca de la reciente manifestación del relajo, y no se trata aquí de glorificarla sino de registrarla y agradecerla como un suspirito de alivio que a la ciudad le ha interrumpido un poco la tensión política de las cansadoras contiendas electorales. Otra ruptura, entonces, de la discursería ensordecedora, inacabable, insoportable, y de la ruidosa y odiosa politiquería electoralista que los esmogicanos padecemos en estos días, aaaggghhh, como un mal social, moral, inmoral, que acaso merecemos… ¿o quién sabe?

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.