• Regístrate
Estás leyendo: Automandamientos…
Comparte esta noticia
Domingo , 23.09.2018 / 02:15 Hoy

Heterodoxia

Automandamientos…

José Antonio Álvarez Lima

Publicidad
Publicidad

Más allá de los mariachis y los tumultos, éstas son las recomendaciones de Francisco:

—Tendré presente que el pan que lleve a mi casa y sea producto de la corrupción ensuciará y envenenará a mi familia.

—No dialogaré con corruptos ni narcos, tampoco aceptaré acuerdos bajo la mesa con ellos.

—Trataré de comprender el desafío ético y político que representa para mí y para mi país la corrupción y el crimen.

—Construiré puentes y caminos, no muros ni cercas.

—Buscaré acompañar, comprender y compartir; evitaré excluir, señalar o juzgar.

—Procuraré incluir en mis planes, empresas y opciones electorales a los indígenas y a los diferentes.

—Exigiré que incluyan dignamente los rostros, cultura y aspiraciones de los indígenas y los diferentes en los contenidos de los medios masivos de comunicación.

—Me abstendré de denigrar y ofender a los demás.

—Desvaneceré de mi mente toda reserva y discriminación contra los diferentes.

—Trataré de comprender que el mundo no gira alrededor de mi ombligo y que algunas de mis acciones y omisiones propician la desgracia de los demás.

—Procuraré renunciar a los privilegios escandalosos que ofenden a los demás porque producen desigualdad, resentimiento y violencia.

—Visitaré y apoyaré a los enfermos y los encarcelados.

—No me dejaré seducir por los objetos, las sustancias y las ilusiones del materialismo.

—Exigiré y colaboraré para que se ofrezca a todos acceso efectivo a una vivienda y trabajo dignos, alimento, justicia, seguridad y un ambiente sano.

—Comprenderé que todos somos necesarios; especialmente los jóvenes sin futuro y los ancianos sin reconocimiento.

—Consolaré a las madres, padres, abuelos que han visto partir, perder o incluso arrebatar criminalmente a sus hijos.

Responderé honestamente a las siguientes preguntas:

—¿Me he adueñado de bienes que son públicos o de otros?

—¿He descalificado a otros con el afán de lograr fama y prestigio?

—¿He sentido que soy superior a los demás y que por tanto no debo mezclarme?

¿Hasta dónde me he habituado a un estilo de vida donde la riqueza, la vanidad o el orgullo dan sentido a mi vida?

—¿Hasta dónde he olvidado que el cuidado del otro y de su dignidad son la mejor fuente de alegría y esperanza?

(Versión libre de algunas reflexiones de Francisco en su visita a México).


alvalima@yahoo.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.