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Lunes , 10.12.2018 / 23:38 Hoy

Cosmovisión

El éxito

Jorge Reynoso M.

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Un pequeño gusano caminaba en dirección al sol. Un saltamontes le preguntó “¿a dónde vas?” El gusano contestó: “soñé que desde la punta de la Gran Montaña miraba todo el valle. Tanto me gustó mi sueño que he decidido realizarlo”.

Sorprendido, el saltamontes le dijo: “Debes estar loco, ¿cómo podrás llegar? Una piedra será una montaña, un charco un mar y cualquier tronco una barrera infranqueable”. Pero el gusanito no lo escuchó.

Más adelante un escarabajo le preguntó: “¿A dónde vas con tanto empeño?” Sudoroso el gusanito, dijo: “Tuve un sueño y voy a realizarlo, subir a la Gran Montaña y desde ahí contemplar nuestro mundo”. Carcajeando el escarabajo le dijo: “Ni yo, con patas tan grandes, intentaría realizar algo tan ambicioso”.

De la misma manera, la araña, el topo y la rana le aconsejaron desistir. Pero en su interior un impulso lo obligaba a seguir. Ya agotado y a punto de morir, decidió parar y construir, con su último esfuerzo, un lugar donde pernoctar. “Estaré mejor”, fue lo último que dijo, y murió.

Los animales del valle fueron a mirar sus restos. Ahí yacía el animal más loco, que construyó como su tumba un monumento a la insensatez, digno de quien murió por querer realizar un sueño irrealizable.

Un día, los animales se reunieron en torno a la tumba, cuando de pronto la tumba comenzó a quebrarse, y asombrados, vieron cómo poco a poco fueron saliendo unos ojos, una antena y las hermosas alas de una impresionante MARIPOSA. No hubo palabras, todos sabían que volaría hasta la Gran Montaña y realizaría su sueño, el sueño por el que había vivido, “muerto” y renacido. ¡Todos se habían equivocado!

Todos nacemos para realizar un sueño. Vivamos por él e intentemos alcanzarlo, pongamos la vida en ello y si creemos que no podemos, hagamos un alto en el camino y experimentemos un cambio radical en nuestra vida, y así, con otro esfuerzo, otras posibilidades y con determinación, probemos de nuevo. Autor anónimo.

Amigo lector, asienta que: El éxito nunca llega por sí sólo, llega con las muchas caídas en ese largo recorrido de constancia y de trabajo, y no se mide por lo que ha logrado, sino por los obstáculos que ha tenido que enfrentar en el camino. ¿Qué opina?

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