• Regístrate
Estás leyendo: El banquete del mago
Comparte esta noticia
Jueves , 19.07.2018 / 04:54 Hoy

Cosmovisión

El banquete del mago

Jorge Reynoso M.

Publicidad
Publicidad

Había una vez un mago que construyó una casa cerca de una aldea grande y próspera. Un día invitó a toda la gente de la aldea a un banquete. Antes de que comamos, dijo el mago, tendremos algunas diversiones.

Todo el mundo se alegró, y el mago les proporcionó un espectáculo de magia de primera clase, con conejos saliendo de sombreros, banderas apareciendo de la nada, y una cosa convirtiéndose en otra. La gente estaba encantada.

Entonces el mago preguntó: ¿Quieren comer ahora, o quieren más entretenimiento? Todo el mundo pidió más entretenimiento, porque nunca habían visto nada igual; en casa había comida, pero nunca tanta emoción.

De modo que el mago se transformó en paloma, luego en un halcón, y finalmente en un dragón... La gente se desbordó de tanta excitación.

El mago les preguntó de nuevo, y ellos querían más... y lo tuvieron. Entonces les preguntó si querían comer, y le dijeron que sí. De modo que el mago hizo que sintieran como si estuvieran comiendo, dirigiendo su atención por medio de ciertos trucos mediante sus poderes mágicos.

La imaginaria comida y el entretenimiento duraron toda la noche. Cuando llegó el amanecer, algunos aldeanos le dijeron: Debemos ir a trabajar. De modo que el mago hizo que imaginaran que iban a su casa, se preparaban para el trabajo... y trabajaban todo el día.

Resumiendo: Cuando alguien decía que tenía que hacer algo, primero el mago le hacía creer que iba a hacerlo, luego que lo había hecho, y por último, que había regresado a la casa del mago.

Finalmente, el mago había logrado tejer tales hechizos sobre la gente de la aldea, que sólo trabajaban para él, mientras que todos y cada uno de ellos pensaban que continuaban con sus vidas cotidianas.

Si alguna vez se sentían “intranquilos” les hacía creer que estaban de regreso al banquete en su casa, y eso los colmaba de confort y placer y los hacía olvidar.

Y, ¿qué ha sido del mago y de la gente de la aldea?

Sólo sé que él aún está muy ocupado haciéndolo, y la mayoría de la gente aún está bajo su hechizo. Cuento Sufí del libro “El buscador de la verdad” de Idries Shah.

Amigo lector: es tiempo de magos, tiempo de extremar precauciones, ¿no cree?

Usted, ¿qué opina?

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.