• Regístrate
Estás leyendo: De Gibrán Jalil...
Comparte esta noticia

Cosmovisión

De Gibrán Jalil...

Jorge Reynoso M.

Publicidad
Publicidad

El rey sabio
La ciudad de Wirani era gobernada por un rey temido por su poder y amado por su sabiduría. En el corazón de la ciudad había un pozo cuyas aguas eran frescas y cristalinas, y del cual todos los habitantes bebían, incluso el rey y sus cortesanos, ya que no había otro pozo.
Una noche, cuando todos dormían, entró una bruja a la ciudad, y vertió siete gotas de un extraño líquido en el pozo, y dijo: “Todo el que beba de esta agua se volverá loco”.
Al día siguiente, todos los habitantes, salvo el rey y su chambelán, bebieron agua del pozo y enloquecieron, tal y como lo predijo la bruja.
Durante el día, en las calles estrechas y en la plaza, la gente no hacía más que murmurar el uno al otro que: “El rey está loco. Nuestro rey y su chambelán han perdido la razón. No podemos ser gobernados por un rey loco. Debemos destronarlo”.
Al anochecer, el rey ordenó llenar una jarra con agua del pozo. Y cuando se la llevaron bebió ávidamente, y luego se la dio a su chambelán para que bebiera.
Y hubo un gran regocijo en la ciudad de Wirani, porque su rey y su chambelán habían recobrado la razón.
Las sonámbulas
En el pueblo donde nací vivían una mujer y su hija, que caminaban durante el sueño. Una noche, mientras que el silencio envolvía al mundo, madre e hija, caminando aún dormidas, se encontraron en su nebuloso jardín.
Habló la madre, y dijo: “¡Al fin, mi enemiga! ¡Tú, que destruiste mi juventud y edificaste tu vida sobre las ruinas de la mía! ¡Ojalá pudiera matarte!”
Y la hija habló, y dijo: “¡Oh, mujer odiosa, egoísta y vieja! ¡Estas de pie entre mí y mi ser más libre! ¡Quisieras que mi vida fuese un eco de tu marchita vida! ¡Ojalá estuvieras muerta!”
En ese instante un gallo cantó, y ambas mujeres despertaron. La madre dijo dulcemente: “¿Eres tú, cariño?”, y la hija respondió: “Sí, querida”.
Otros mares
Un pez dijo a otro: “Encima de este mar nuestro hay otro mar, con creaturas nadando en él; y ellas viven ahí igual que nosotros vivimos aquí.”
El otro pez replicó: “¡Pura fantasía! Tú sabes bien que todo el que sale de nuestro mar tan solo un dedo y permanece fuera, muere. ¿Qué pruebas tienes de otras vidas en otros mares?”
Amigo lector, ¿qué opina?

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.