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Viernes , 21.09.2018 / 13:50 Hoy

Trampantojo

En el primer aniversario de los hechos en Iguala

Jorge Fernández Acosta

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Mexicanos, sabed:

Pueblo de México, el que tan generosamente me ha colmado de recriminaciones por mis agravios; el de mujeres que me aclamaron por ser tan guapo y gocé del favor de su voto; por quienes di lo mejor de mis excesos y compré sus voluntades con tarjetas de Soriana; a quienes ofendí con mi desfachatez y la de mi gaviota en nuestras blancas e inmaculadas casas; ese pueblo que aguantó estoicamente las reformas que amenazan la estabilidad y el equilibrio económico del país sacrificando su bienestar y tranquilidad. Hoy veo con tristeza que se han insurreccionado y han conformado redes sociales que reclaman mi dimisión porque argumentan que mi presencia -y más mis omisiones y afrentas como las del caso Iguala-Ayotzinapa en el ejercicio del poder al frente del ejecutivo federal es la causa de su insurrección.

No reconozco hecho alguno imputable a mí que motivara tal fenómeno social. Pero permitiendo, sin conceder, que pueda ser culpable yo -un culpable inconsciente-, esa posibilidad hace de mi persona la menos a propósito para raciocinar y decir sobre mi propia culpabilidad.

En tal concepto, respetando -como no siempre he respetado- la voluntad de ustedes, y de conformidad con el artículo 39 de de la Constitución de la República, y ante la suprema representación de La Nación, téngase por aceptada mi dimisión sin reserva al cargo que detento y me fue conferido en las urnas como presidente constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, con que me honró de manera apócrifa la voluntad minoritaria de algunos ciudadanos mediocres. Y lo hago con tanta más razón, cuanto que para retenerlo sería necesario seguir derramando sangre mexicana, abatiendo el crédito de la nación, derrochando sus riquezas, segando sus fuentes y exponiendo su política a conflictos internacionales.

Espero, pueblo de México, que la historia me juzgue en la dimensión que merezco y que esta decisión sirva para que el país alcance los niveles de seguridad y paz social que demanda la nueva realidad y para resarcir el clamor de justicia y así evitar el estallido de una revolución.

Dado en la República Mexicana en esta fecha.

Uff, es como un sueño...

jfa1965@gmail.com

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