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Miércoles , 17.10.2018 / 18:56 Hoy

Todoterreno

Voto duro y voto razonado

Jorge Alonso Guerra

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Mucho se comenta del voto duro. Pero ¿Qué es el voto duro de un partido? En algunos partidos es el voto de lealtad. Pero también encontramos aquellos que venden su sufragio al mejor postor, que igual votan por un partido que por otro.

Pero para vender el voto se necesita un comprador y es ahí donde entran los mercenarios de la política, aquellos que saben donde conseguir tierra fértil, misma que se encuentra en la base de la pirámide social, donde las necesidades están por todas partes.Los compran con “espejitos” despensas, pintura, mochilas, útiles escolares, tinacos, y desde luego dinero, conforme a su condición social. Estas prácticas nocivas para la sociedad las tiene muy bien afinadas el partido en el poder.

Pero todo tiene un costo, y éste se paga en manifestaciones manipuladas y el día de las elecciones, donde desde temprana hora antes de las 8 de la mañana empieza el acarreo hacia las urnas, es común ver a gente votando “libremente” en sillas de ruedas, enfermos, ciegos, y hasta personas de más de 90 años que apenas pueden con su alma, familias completas que llegan en taxi, claro después de sufragar les espera un suculento mondongo -menudo-.

Estas argucias es parte de voto duro que tiene en el poder a muchos sátrapas, que utilizan descaradamente a la clase social más necesitada, famélica no solo de comida, también de educación, salud, vivienda, trabajo y demás servicios básicos a que tienen derecho, que ingenuamente venden por migajas. Pero ellos lo hacen por ignorancia y necesidad, se les etiqueta como el voto duro el voto famélico. También existe el voto “analítico” el voto pensante, el que critica, el que lee y se dice sabedor por lo poco o mucho que ha leído.

Aquel que cree tener la verdad absoluta, que platica y discute en charlas interminables de política, pero muchos de estos “ciudadanos” solo son puro bla, bla, bla, porque llegado el momento de votar, no acuden. Eso sí, al día siguiente (o durante la jornada) se beben las noticias relevantes para tener la primicia. Esta indiferencia es igual o más nociva que el voto duro, porque unos lo hacen por ignorancia o beneficio, pero los “analíticos” por soberbia. Mucho voto “pensante o analítico” también son “maiceados”, con jugosos contratos de obra o asesoría… Esa es nuestra “democracia”.


jorge.alonsoguerram@yahoo.com.mx

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