• Regístrate
Estás leyendo: Ciudad telaraña
Comparte esta noticia
Sábado , 15.12.2018 / 08:21 Hoy

Intersticio

Ciudad telaraña

Jorge Alberto Ruvalcaba O.

Publicidad
Publicidad

Cuando Marco Polo describía a Kublai Kan, emperador de los tártaros las exóticas ciudades que visitaba en sus interminables viajes, estaba construyendo imágenes atemporales de la vida urbana. En “Las ciudades invisibles” Calvino nos lleva a su mundo de fantasía pero también a plantearnos reflexiones profundas sobre lo que hemos hecho con nuestras vidas y por tanto con nuestras ciudades o viceversa. Por ejemplo Fedora, la ciudad cuyos habitantes viven imaginando la versión ideal del lugar que habitan pero que siempre se queda en una idea obsoleta que da pie a la siguiente nueva idea, obsoleta casi de manera instantánea o Cloe donde la gente no establece vínculos entre sí, no se conocen, no se saludan. Prefieren imaginar historias sobre los demás y seguir viviendo sus fantasías ahí mismo donde se construyen, en su cabeza.

Octavia también es una ciudad peculiar. Se encuentra atada a dos grandes montañas separadas por un precipicio.

Sus cuerdas se tensan para formar una red. A partir de esa telaraña se erige pero no hacia arriba. Casas que parecen bolsas, hamacas, plantas, lámparas y hasta teleféricos conforman ese gran racimo de objetos y vida.

Un lugar así puede resultar descabellado. Estamos acostumbrados a construir del suelo hacia arriba y hacia los lados pero rara vez hacia abajo y menos para permanecer suspendidos por encima del despeñadero y de las nubes.

Luego uno recuerda la ciudad en la que vive que no está colgada de cables ni es necesario moverse en trapecios para recorrerla. Tan lejana era esa realidad hasta que Marco Polo concluye: “Suspendida en el abismo, la vida de los habitantes de Octavia es menos incierta que en otras ciudades. Saben que la resistencia de la red tiene un límite”.


@jorgeruvao

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.