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Domingo , 16.12.2018 / 10:31 Hoy

Otro camino

La simulación partidocrática es un fraude

Joel Ortega Juárez

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El infantilismo está muy atormentado ante la inminencia de un fraude. No termina de entender que el verdadero fraude es la simulación de todo el sistema político.

Casi a punto de ver el triunfo de la candidatura mayoritaria, lo consideran imposible. Son incapaces de verse ganadores. Su rechazo al sistema es infantil.

Disparan hacia otra parte. No apuntan a la partidocracia.

La simulación desvirtuó la figura de las candidaturas independientes. Todo tipo de “candados” las impidieron. Esa fue la causa de que Marichuy quedase fuera de las boletas. No se diga la inexistente presencia de uno o varios partidos de los trabajadores.

La simulación hace posible que un demagogo sea visto por muchos millones como el salvador, el redentor, aunque esté rodeado de múltiples judas.

La casta dominante se distribuye en todos los partidos franquicia, sin pudor alguno.

Oligarcas de empresas subsidiarias de Odebrecht aparecen como defensores radicales de Pemex.

Eternos integrantes de gobiernos priistas y hasta panistas se disfrazan de demócratas.

Voraces millonarios se presentan como defensores de “los pobres”.

Toda la partidocracia practica la “puerta giratoria”, entran como miembros de un partido y salen como miembros de otro; ingresan al gobierno como parte de la “sociedad civil” y regresan como jefes de partidos.

Toda esta tragicomedia se ha degradado a nivel de chotis.

La decadencia de las siglas del partido dominante por un siglo lo obliga a disfrazarse. También se produce un travestismo que puede simular su aparente extinción, mediante una nueva vestimenta. Hemos visto cómo brincan de un partido a otro todo tipo de grotescos personajes.

La decadencia y la simulación han propinado golpes mortíferos a una larga travesía de luchas antiautoritarias, libertarias.

El Estado de la partidocracia y sus personeros no se detienen ante nada y pueden aparentar ser fervorosos admiradores de esas luchas. Ya empiezan a derramar lágrimas de cocodrilo por la generación del 68.

Gritan “al ladrón al ladrón” ante sus pares, que se han enriquecido mediante la acumulación más rápida y obscena posible: el atraco a las arcas públicas.

La partidocracia es el verdadero fraude.

joelortegajuarez@gmail.com

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