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Miércoles , 21.11.2018 / 06:39 Hoy

El cuaderno de Jimena

"Privet Moskva!"

Jimena Rodríguez

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Cada cuatro años es que lo vuelvo a dimensionar. Soy de esas personas que mide su vida cronológicamente en base a un Mundial. Recuerdo que tenía 16 años y no 18 (como la mayoría) cuando hice mi primer viaje de “mochilazo” por Europa gracias a Alemania 2006, así como que Calderón llegó al poder ese mismo verano porque vi los resultados de las elecciones desde un hotel en Frankfurt, un día después de llorar la eliminación de Brasil con el gol de Thierry Henry. Recuerdo siempre que el cumpleaños de una de mis perras, Ayoba, una hermosa golden retriever pelirroja de ya ocho años, es en abril, ya que cuando llegó el momento de ir por la cachorra a sus dos meses, yo estaba en Puerto Elizabeth, Sudáfrica, para ir al Uruguay vs Corea del Sur de octavos porque México había pasado en segundo y jugaba en Johanesburgo, a más de mil km de distancia. Habíamos planeado mal. Con 24 años, ya en Brasil y ahora sí de chamba, desafortunadamente el recuerdo personal que me liga a esa justa mundialista es el fallecimiento de mi papá. Fue tan solo semanas antes y tuve que reorganizar mi viaje porque de hecho irían él y mis hermanos de vacaciones. Aun así puedo decir que fue un viaje único en el sentido de poder vivir lo que era trabajar en algo que desde Francia 98, el primero que tengo registrado en mi memoria, me había apasionado, una Copa del Mundo. Hace 20 años fue que me enamoré del futbol y donde todo comenzó gracias a Ronaldo y Brasil, lástima de ese inesperado resultado en la final. La realidad es que no soy buena para recordar los detalles, pero a grandes rasgos, esto es un poco de cómo los Mundiales me han marcado más allá de lo que sucede en cancha. Como estoy segura que a muchos de ustedes les ha pasado. Ahora, mientras ojeo de fondo lo que pasa en la televisión rusa, una transmisión en vivo de los conciertos que se están llevando a tan solo 20 km de donde estoy, en la Plaza Roja de Moscú, es que lo vuelvo a dimensionar. Una Copa del Mundo es más que 6,400 mdd para la FIFA, es más que la consagración de 23 futbolistas, es más que el anhelo de un quinto partido. Una Copa del Mundo es tan nuestra, como de ellos, por lo mismo: Privet Moskva! ¡Hola Moscú! ¡Bienvenido mi cuarto Mundial!

Twitter@jiimejime

jimenar14@gmail.com

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