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Martes , 14.08.2018 / 19:18 Hoy

Areópago

Los modernos irresponsables

Jesús de la Torre T. Pbro.

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En gran parte, los modernos medios de comunicación social, están promoviendo la vigencia de una realidad fragmentada, que se deja sentir sobre todo en el problema educativo, a escala nacional hasta herir al seno de la familia, donde sus miembros se dividen, se ignoran en lo que les conviene y reclaman airadamente lo que sienten que es su derecho, aunque sus obligaciones no forman parte de sus desvelos, ocupaciones y preocupaciones.

A éste respecto dice el Papa Francisco: “Cada vez se vuelve más difícil encontrar soluciones locales para las enormes contradicciones globales, por lo cual la política local se satura de problemas a resolver”(EG no. 126). La reforma educativa, diseñada por los humanos, puesto que no es una legislación divina y así como invoca unos principios, hay otros válidos que no dicen lo mismo, es el tope que tiene al Estado mexicano y al magisterio en un camino aparentemente sin salida, con el apoyo de algunos significativos medios de comunicación para aporrear a muchos maestros, que bien se puede argumentar que no son unos angelitos, pero ¿quién comenzó? La llamada reforma educativa es del Estado y a lo que se sabe, no fueron consultados los maestros.

Quizá muchos periodistas no entiendan qué es lo que se juega actualmente en la educación “Educar para una nueva sociedad”, como lo proponen los obispos en su documento de septiembre de 2012, es certero, en el que se hacen planteos para una “emergencia educativa”, según las preocupaciones de la Organización de Naciones Unidas”. Ahí se señala la falla educativa en el Estado mexicano: “En particular, la economía y el mercado son cada vez más el criterio desde el que se ve y se usa la realidad. El ámbito educativo se ve afectado por este reduccionismo de las exigencias del mercado que se convierten en criterios rectores al diseñar políticas y programas para la formación educativa, sobre todo de la niñez y la juventud”(Educar..núm 3).

Aporrear al magisterio no es trabajar por una educación para una nueva sociedad. Ya se sabe que ellos no fueron consultados. Tampoco son unos angelitos, pero la educación integral, no se debe imponer como se pretende cuando se exigen condiciones para que los maestros estén en las mesas de diálogo. Ellos no tuvieron oportunidad para imponerlas a los personeros del Estado mexicano. Aquí hay un nicho informativo para los informadores.


jesus_delatorre@live.com.mx

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