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Martes , 16.10.2018 / 20:58 Hoy

Bajo la luz y la penumbra

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Hace algunos años en un encuentro literario un joven se nos acercó a varios amigos y a un servidor que estábamos tomando el café en la sala de prensa. Preguntándonos con toda la seriedad del mundo y con la ansiedad de quien ocupa confirmar el dato para armar su nota. “¿En qué selección de futbol juega Gabriel García Márquez? La pregunta nos dejó sin saber que decir. La había hecho con todo el candor del estudiante en prácticas o en servicio social. Su pregunta era sincera y en realidad ocupaba saber del personaje. Por ello recurrió a preguntar al colectivo de fotógrafos y periodistas que estábamos en el lugar. Seguramente, todos observamos, por sus ropas, que era afecto al deporte. Finalmente alguien rompió el silencio para preguntarle si estaba ahí cubriendo para un medio. Respondió que era practicante y en efectivo iba a cubrir la fuente para un medio. Luego le dijo con tono de regaño que era escritor y lo instruyó para que fuera en búsqueda de un boletín de prensa. El chico sólo atinó a decir que el nada sabía de eso y que el solo sabía de futbol. Le pregunté de donde era estudiante y muy orgulloso me dio el nombre de una escuela privada; del cual por cierto fue despedida una amiga por dejarles de tarea analizar un texto de Hugo Salcedo Larios.

Otra anécdota por el estilo fue la ocasión en que un funcionario de la Secretaria de Cultura de Jalisco, en una rauda huida, tuvo la graciosa idea de decirle al único que no tenía reclamos. “Le dice a Vicente Leñero que vine a buscarlo pero no lo encontré” A lo que el testigo silente respondió. Yo soy Vicente Leñero. El caso de joven practicante era pretexto de juventud, de falta de pericia, y un mucho de flojera, mas era un acto jocoso. El del funcionario era un acto de lamentarse, más aún por ser el encargado de la dirección de teatro. Y anécdotas como estas hay muchas en la escena local. Las cuales me sirven para esbozar una sonrisa cuando las recuerdo. Tal es el caso de cuando estuve impartiendo la materia de Análisis del texto dramático en una escuela de actuación y les dejé que leyeran un texto del dramaturgo Hugo Salcedo. Una joven entusiasta se alegró porque era un buen jugador de futbol. A lo que respondí si busca en internet verá que hay un homónimo del jugador. En todo esto podría establecerse varias teorías. La más simple de argumentar sería la de “famoso mata a prestigioso” como “cartera mata a carita” eso sí, con su consabido aderezo de; en su casa lo conocen. Sin embargo los dramaturgos antes mencionados son objeto de muchos estudios en el interior y el exterior del país mexicano. Siendo piezas claves de la dramaturgia internacional.

En el caso de Hugo Salcedo Larios en el mes de febrero y marzo en la ciudad capital del estado de Querétaro se tendrá el estreno y la posterior temporada de La Niña Esther. Un texto teatral de una fuerte temática en torno a la orfandad, el abandono de una sociedad y el abuso hacia un ser desprotegido. La puesta en escena es realizada bajo la bajo dirección de Víctor Lagunes y contará con la actuación de Lesly Cobos. También en el mes de febrero se tendrá el estreno de una de joyas de la dramaturgia de Hugo Salcedo. El Viaje de los Cantores: Misma que bajo la dirección de José Concepción Macías Candelas será representada por la compañía Municipal de Teatro de Aguascalientes dependiente del Instituto Municipal Aguascalentense para la Cultura (IMAC). Si usted anda por esos territorios puede asistir a ver las puestas en escena, pero también puede leer las obras en libros.

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