• Regístrate
Estás leyendo: Por el buen comer
Comparte esta noticia
Martes , 13.11.2018 / 00:15 Hoy

Ekos

Por el buen comer

Javier García Bejos

Publicidad
Publicidad

Mañana 28 de mayo se celebra el Día de la Nutrición, una conmemoración que nos invita a reflexionar sobre la relevancia de mantener una dieta adecuada a lo largo de la vida.

Hoy, en cuanto a este tema, estamos ante un escenario que no podría ser más contradictorio; mientras cientos de millones en el mundo no tienen lo suficiente para acceder a una alimentación adecuada, el sobrepeso y las enfermedades relacionadas a este se han posicionado como una seria amenaza para las finanzas públicas de los países, tanto desarrollados como emergentes.

Actualmente, América Latina y el Caribe han experimentado periodos mixtos en cuanto a la superación de la inseguridad alimentaria.

Después de algunos años con desempeño positivo, los índices han repuntado; 42.5 millones de personas en la región no cuentan con el alimento suficiente para cubrir sus necesidades calóricas todos los días, de acuerdo a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés).

Por otro lado, los problemas relacionados al sobrepeso y la obesidad han ido aumentando conforme han pasado los años.

Siete por ciento de los menores en nuestra región tienen alguna de estas condiciones, superando el promedio mundial situado en seis por ciento.

Al final, lo que la población está experimentando son dos caras de la misma moneda; los hábitos alimenticios, en cada etapa de la vida, constituyen un factor clave en la salud de una persona.

Tomando en cuenta los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, queda claro que no solo la región latinoamericana, sino todo el mundo, debe redoblar esfuerzos para hacer realidad el sueño de brindar un plato de comida caliente para cada persona en nuestro planeta.

Si bien la desnutrición crónica ha disminuido en 200 millones de personas en la última década, todavía existen 815 millones que necesitan políticas públicas mejor enfocadas y articuladas para lograr lo que los países han planteado.

En este sentido, la primera infancia resulta primordial para marcar la tendencia en la vida de un individuo.

Mientras 155 millones de menores de cinco años en el mundo padecen algún tipo de retraso en su crecimiento debido a la desnutrición, 41 millones sufren de sobrepeso, un aumento de 20 por ciento respecto a hace 10 años.

Por ello, resulta fundamental promover políticas públicas que favorezcan el desarrollo de las madres de familia; el nivel de educación, el acceso a servicios de salud y el estilo de vida de las mismas son otros factores determinantes en la nutrición de las y los infantes, además de la seguridad alimentaria.

Pensando en el costo que tienen enfermedades como la diabetes, el cáncer o las relacionadas con el corazón sobre las finanzas públicas, resulta elemental repensar nuestros hábitos y empezar a guiar nuestras políticas hacia escenarios de suficiencia y bienestar.

Si además sumamos que la desnutrición está relacionada con habilidades cognitivas deficientes y falta de coordinación y atención en etapas adultas, entonces esta agenda deberá ser aún más importante para México.

El cumplir con los objetivos hacia el 2030 sigue siendo una tarea desafiante, pero todavía estamos a tiempo para reordenar recursos y establecer estrategias que le permitan a nuestro país brindar un futuro con hambre cero y correcta nutrición para sus habitantes.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.