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Domingo , 27.05.2018 / 00:29 Hoy

Política cero

Problemas de (indi)gestión

Jairo Calixto Albarrán

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Hay a quienes les gusta el olor que despiden las comillas y las notas a pie de plática cuando se escapan de una tesis, pero a mí lo que me gusta es el olor a nuevo que se desprende de las declaraciones de grandes maestros del open mind, la apertura democrática y la tolerancia a la lactosa como Gamboa Patrón, líder del PRIcámbrico temprano en el Senado que, recordando sus tiempos de monaguillo y en conjunción con don Norbeto Rivera, que anda de humor cristero antigay, afirmó que no hay interés de su avanzado y progresista partido en legislar sobre el matrimonio igualitario, porque “no es prioritario”.

Hay quienes dirán que Gamboa Patrón está traicionando a su patrón, que fuera el primero en darle rumbo y certidumbre a este derecho ya avalado por la Tremenda Corte. Nuncamente don Emilio sería incapaz de agarrar por su cuenta las parrandas; seguro que lo único que quería era servir de inspiración para el siempre noble y encantador Javidú Duarte, sobre todo ahora que, injertado en Torquemada, promulgó una ley antiaborto en Veracruz. O sea, a este muchacho lo único que le falta es que le detecten plagios en su tesis.

Como quiera que sea, hay gente peor que cree que este empujón al matrimonio igualitario que tanto le revolvió las entrañas a los sectores más recalcitrantes y medievalistas, quienes han convocado a una marcha (de hecho, me cuentan que las fuerzas vivas del golpe de pecho toman cursos propedéuticos con la gente de los 400 Pueblos), fue en realidad una jugada para quedar bien con los sectores más open minded a sabiendas de que eso nunca iba a suceder, como ha pasado con el tema de la mariguana, atorado también en el Congreso. No lo creo, es demasiado intrincado, complejo, para la clase de personas a las que se le extravían hasta las comillas.

No se pueden creer esas versiones seudoperiodísticas, extraídas sin duda de la mala fe. Por eso tiene toda la razón doña Chayito Robles cuando, para consolar al austero y republicano Chesarito Duarte, que nomás me lo quieren venadear dizque por trácala (o sea, ni que lo estuviera auditando el SAT como al también humilde Javidú), le explicó que no hiciera caso de las noticias insidiosas y desinformadas, pues “los periódicos solo sirven para espantar las moscas y limpiar los vidrios”. Una sinapsis sin duda filosófica, a la que habría que agregar que también se pueden educar a los perros a periodicazos.

La señora secretaria, toda enchanelada, ya se disculpó con los periodistas por esas palabras, fiel al estilo que se ha venido imponiendo en el gobierno federal —como ya lo hizo el licenciado Peña por la casa blanca y el virrey Alfredo Castillo por llevar a la novia a Río, no por su (indi)gestión en la Conade—, aunque no tenía por qué, caray. Sobre todo cuando las cosas se dicen de corazón.

jairo.calixto@milenio.com
www.twitter.com/jairocalixto

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