• Regístrate
Estás leyendo: No conozco a ese "PRIkemón"
Comparte esta noticia
Sábado , 23.06.2018 / 07:48 Hoy

Política cero

No conozco a ese "PRIkemón"

Jairo Calixto Albarrán

Publicidad
Publicidad

Como si no hubiera aprendido nada de lo ocurrido en los últimos tiempos en el PRIcámbrico, al que seguramente será el próximo líder del partido lo único que se le ha ocurrido es comportarse como si estuviéramos en el siglo pasado, en pleno echeverrismo rampante. O sea, nadie le explicó que ya está muy demodé eso de besarle las patas al de la CTM y que no se ve para nada bien declarando cosas como que el principal activo del PRI es el licenciado Peña, ni que fuera el Chapitas Eruviel en uno de sus clásicos panegíricos sobre la figura presidencial.

Parecía un hombre del siglo XX perdido en una orgía millennial.

A lo mejor quería demostrar que es un priista de rancio abolengo, sobre todo ahora que todos ponen en duda su calidad de verdadero chozno de don Plutarco. Eso está muy bien para tapar bocas de incrédulos y sospechosistas, pero sí fue un poco excesivo, digo, nada más le faltó dejarse las patillas, ponerse una guayabera y decir sobre su paso por la venta de garaje de la CFE que fue responsable del timón, pero no de la tormenta.

Y, por suerte, no empezó a citar a diestra y siniestra a Díaz Ordaz, como hiciera con poco sentido de la prudencia el marido de Anahí. Digo, es un admirable prócer en la educación sentimental de los priistas, pero en estos tiempos en que se les rinde tanto culto a los derechos humanos y a los valores democráticos tan distinguido contramaestre de la piedad y el decoro sigue siendo tabú.

Ni hablur, pero la historia lo absolverá porque aquel 2 de octubre de 1968, del cual don Gus siempre estuvo orgulloso, puso en juego su paso a la historia, muchachitos pendejos, con algo más que horas de trabajo burocrático.

Como quiera que sea, Ochoa Reza se enfrenta a algo todavía peor que reconstruir a un partido tricolor todavía más bocabajeado que Messi después de fallar el penal. Tiene que echar por tierra la malsana idea peregrina de que el licenciado Peña quiere hacer su zedillada al colocarlo en tan alto y moral puesto, con el único fin de acabar con toda
la bola de oportunistas y traidores que mordieron la
mano que les dio de comer. Seres bajos y despreciables, abismo de porquería e inferioridad, que en vez de portarse como Los Chuchos, lo dejaron solo a la hora buena.

Yo digo que al nuevo presidente del PRI lo busquen como si fuera un nuevo y extraño pokemón.

jairo.calixto@milenio.com

www.twitter.com/jairocalixto

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.