• Regístrate
Estás leyendo: “!‘Mit’, amigo, la CTM está contigo!”
Comparte esta noticia
Lunes , 24.09.2018 / 16:45 Hoy

Política cero

“!‘Mit’, amigo, la CTM está contigo!”

Jairo Calixto Albarrán

Publicidad
Publicidad

Así se escuchaban los gritos entusiastas del sector obrero del PRIcámbrico temprano cuando un destapado José Antonio Meade pasó a saludar a las fuerzas vivas criadas por don Fidel Velázquez y la Güera Rodríguez Alzheimer a ritmo de porras, chiflidos y matracas a la manera de un guiño al más entrañable pasado tricolor. Épocas gloriosas que se resisten a desaparecer frente al imperialismo millennial que no entienden de ritos de apareamiento con los compañeros de sector y de partido y, mucho menos, saben de tradiciones ni de liturgias típicas ni pintorescas que le han dado a este gran instituto electoral donde se conjugan el humanismo, la probidad y la decencia, una estatura moral incuestionable.

Un sincero agradecimiento a los choznos de don Plutarco que, luego del ungimiento del candidato y su mágico proceso transformador de tapado en destapado gracias a la magia del dedazo que no se equivoca como no se equivocan quienes aceptan mansamente sus designios, resucitaron unas prácticas electorales que nos transportaron milagrosamente a 1976. Tan así que de pronto quise gritar “¡La solución somos todos!”. Es bonito que los millennials y aquellas generaciones que no pudieron contemplar estas maravillas por haber llegado demasiado tarde a la historia con mayúsculas, tengan la oportunidad de revivir estas maravillas de la antigüedad que les provocarán una suerte de nostalgia de lo no vivido.

La cargada no puede ser menos fascinante que la caída de Constantinopla, la Revolución de octubre o la invención del iPod.

La matraca no es tan solo un instrumento de la algarabía política puesta al servicio de la masa entusiasta, sino también un símbolo de la unanimidad que convoca a sus adeptos y a su feligresía walking dead. En un país donde ya no hay respeto por las instituciones a las que se les practica el bullying de manera inmisericorde, la matraca tiene un efecto disuasor de dudas y de grito de la selva y su fuerza es tan poderosa que puede llevar a un presidente a confundir a un secretario de Hacienda con el Canciller.

Cualquier joven al contemplar estas solemnes ceremonias matraqueras, debe de pensar para sus adentros “¡De lo que me había perdido!”. El sistema puede estar tranquilo. La continuidad del voy-derecho-no-me-quito-y-si-me-pegan-me-desquito del modelo más salvaje que nunca del capitalismo salvaje está asegurado. Las cosas no tienen que cambiar para seguir igual.

No habrá novedad en el frente porque ya el Frente acabó por morderse su propia cola desde que Mancera anunció que “El Frente soy yo”, igual que Ricky Ricón Anaya que, al parecer, era un agente infiltrado para acabar de frente al Frente con una pequeña ayuda de la Barrales, Chuchos y chundos, tribus y malafachas que todo indica se irán, como debe ser, por los caminos donde resuene la matraca.

Ya se sabe, en este mundo matraca...

jairo.calixto@milenio.com
www.twitter.com/jairocalixto

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.