• Regístrate
Estás leyendo: ¡Aluxes en las refinerías!
Comparte esta noticia
Jueves , 18.10.2018 / 02:34 Hoy

Política cero

¡Aluxes en las refinerías!

Jairo Calixto Albarrán

Publicidad
Publicidad

Para mí, como para cualquier otro (aunque ya hemos visto que cualquiera sube sus opiniones expertas sobre todas las cosas de la vida y de la muerte), las refinerías son uno de los misterios más intrincados del universo. Ya no digamos en su naturaleza transformadora, capaz de convertir el Oro negro en pepitas de sangre con forma de gasolinas y demás insumos para toda clase de industrias petroquímicas, sino que en la dimensión misma de su existencia útil o inútil para el bien de la humanidad.

Es decir, nunca pensé que a estas alturas de la vida me iba a preocupar por las refinerías y su destino manifiesto: si deben existir o deben desaparecer como polvo en el viento o como una aceitosa lágrima negra en la lluvia. A tal disyuntiva me siento tan desconcertado como la canciller canadiense: la señora Freeland; en su encuentro con Videgaray (¿Cómo? ¿Todavía anda por ahí?) e Hildeponcho Guajardo, cuando en vez de saludarla al nivel de su investidura se pusieron a jugar con ella a las manitas calientes, en una especie de homenaje a mi licenciado Peña cuando, con Obama y Justin Trudeau, hizo lo propio.

Pobre, parece que nadie le comentó que así han estado tooodooo el sexenio.

Como quiera que sea la sonriente diplomática se fue, no sin antes anunciar que había sido un honor estar con Obrador, sobre todo porque le dejaron en claro que el chisme ese de que el nuevo gobierno iba por la negociación bilateral del TLCAN resultó ser una fake news.

Hay quienes desde su experta opinión afirman que si tenemos dos refinerías descompuestas para qué queremos una nueva. Y uno hasta duda, si la espléndida administración de Pemex de los últimos años no pudo darles ni una manita de gato a esas instalaciones para que no parecieran una mala copia de Chernóbyl y acabaran en calidad de chatarra, no deberíamos tener muchas esperanzas para el futuro. Y aquí es donde me pregunto, ¿quién chingados dejó que esas dos refinerías valieran gorro, por qué a nadie le importó y por qué no se las carranceó Robero Deschamps aunque fuera para jugar a las escondidillas con los de la CTM y la CNOP?

Digo, por lo menos hubieran dejado esas refinerías como Pueblo Mágico para no desperdiciar su estética ciberpunk.

Otros afirman que no tiene sentido construir una nueva refinería porque prácticamente ya vivimos como Los supersónicos, que en 10 minutos lo autos van a volar como en Regreso al futuro y que de hecho nos falta un grado para que todos tengamos nuestro Halcón Milenario. Ay ajá. Gente casi tan conmovedora que solo es superada por quienes creen que todos tienen un iPhone X para andar tuiteando, instagrameando, feisbukeando o chupando que es gerundio.

Digo, si van a arreglar el avión presidencial que tiene más fallas que los nuevos líderes de la Federación Mexicana de Futbol, no suena mal darle una buena chaineadita a esas refinerías para sacarles algo de provecho, o tan siquiera unos aluxes.

 jairo.calixto@milenio.com
www.twitter.com/jairocalixto

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.