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Jueves , 21.06.2018 / 04:40 Hoy

Migrantes, objeto de cambio

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Los migrantes son tratados como objeto de cambio y, en muchas ocasiones, los policías municipales o estales y los agentes del Instituto Nacional de Migración (INM), son los encargados de detener a quienes pasan sin los documentos correspondientes para extorsionarlos y luego entregarlos al crimen organizado.

Los bajos salarios de los mismos cuerpos policiacos son un factor para que trabajen en conjunto con las redes delictivas, lo que les hace operar y hasta colaboran para entregar a los migrantes.

Para todas las redes que violan los derechos, los migrantes son seres anónimos y sin derecho alguno, como si su existencia no tuviera valor.

La ruta Veracruz-Puebla es un punto rojo para los migrantes originarios de Honduras, El Salvador, Nicaragua y Guatemala. Los indocumentados la pasan mal cuando cruzan por la entidad ya que sufren diferentes violaciones de sus derechos humanos.

En el marco del IV Congreso Internacional de Salud y Migración que se realiza en la UPAEP, el sacerdote Gustavo Rodríguez Zárate, Coordinador de la Pastoral de Movilidad Humana de la Arquidiócesis de Puebla, llamó a colocar a la migración como efecto mundial en el que se debe poner atención en las áreas de la salud, tanto física como emocional de los indocumentados y de sus familias.

“Yo viví en la mixteca, donde acompañé a la mayoría de los jóvenes que experimentaron hambre, miseria y violencia; además de que tuvieron que salir a California y Houston. Como resultado de esas vivencias, tuve la oportunidad de compartir y convivir las realidades de más de 3 mil familias y eso me involucró a acompañar la pastoral de migrantes en esta diócesis”, destacó.

Algunos migrantes se están quedando en Puebla pero líderes de grupos delictivos los encuentran para explotarlos. En la zona de la CAPU y de la Estación de Ferrocarriles, existen hoteles a los que son llevados esos migrantes que luego son explotados, reveló el sacerdote.

Nadie tiene derecho a cobrar por la vida, pero los migrantes que se están quedando en Puebla, pagan cuotas para tener derecho a dormir en un cuarto y contar con, al menos, un alimento al día, situación que es una llamada de atención para toda la sociedad, comentó Rodríguez Zárate.

jaime.zambrano@milenio.com

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