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Lunes , 25.06.2018 / 01:31 Hoy

Un campeón que no se podrá retirar

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El nombre de esta columna evolucionó de Otra Óptica a Moneyball, ya que muchos de los temas que abordo son relacionados con la parte económica y empresarial del deporte. La evolución mantiene el mismo compromiso de este espacio: ofrecer una visión diferente a lo que el lector normalmente encuentra en el periodismo deportivo de México.

En esta ocasión explico el factor ecónomico que muy probablemente mantendrá a Tom Brady en el emparrillado durante la próxima temporada; incluso de ganar el domingo su sexto trofeo Vince Lombardi a los 40 años.

La causa es un tema poco explorado en nuestro país: el tope salariar de la NFL. Un mecanismo que se ve lejano en México y cuya aparente complejidad lo convierte en un reto para explicar.

En este espacio lo vamos a cubrir de una manera sencilla para no aburrir a nuestros lectores y con ello tratar de entender: ¿El porqué Tom Brady no se retira de un deporte de alto riesgo con 40 años, habiendo ganado todo y estando casado con una de las modelos más atractivas del mundo?

Además, el tope salarial es una de las principales razones para el constante cambio en el representante de la Conferencia Nacional cada año, con Filadelfia como rival de Patriotas en esta edición. En los 10 Supertazones previos, solo los Halcones Marinos de Seattle y los Gigantes de Nueva York han repetido en el juego por el titulo de la NFL.

De esas mismas 10 ediciones, los Patriotas han disputado cuatro de ellas.

A pesar de que la percepción generalizada es que el equipo de Nueva Inglaterra ha dominado la última década, tampoco ha disputado el Super Bowl año tras año.

El tope salarial hace muy complicado mantener una hegemonía sobre los rivales. Éste tiene por objetivo equilibrar fuerzas, al limitar de manera importante los salarios de los jugadores. Junto con el reclutamiento colegial, estos dos mecanismos generan una Liga competitiva, la cual esta temporada tuvo a protagonistas sorpresa en los Juegos de Campeonato de ambas conferencias. Los Jaguares de Jacksonville, las Águilas de Filadelfia y los Vikingos de Minnesota ni siquiera calificaron a playoffs la temporada anterior.

El tope salarial se puede analizar de forma sencilla. El límite de esta campaña fue de 167 millones de dólares para el total de 53 jugadores por plantel; un promedio de 3.1 millones de dólares por elemento. Debido a que el salario promedio de los quarterbacks ocupa el 15% del tope salarial, el 85% restante se tiene que repartir entre 52 elementos.

La fórmula de las Águilas esta temporada ha sido posible gracias a que Carson Wentz, mariscal de campo de segundo año, tiene un contrato de novato que promedia 6.6 millones de dólares al año. El contrato de Nick Foles tiene un promedio de 5.5 millones. Su rival del domingo, Tom Brady, promedia poco menos del doble con un salario de casi 21 millones.

Ese margen le permitió a Filadelfia fichar a 12 elementos clave esta temporada (descritos en la tabla) durante la agencia libre y mediante intercambios con otros equipos. Si se cuenta al pateador y despejador, un plantel tiene 24 titulares, por lo que las Águilas renovaron a la mitad de un equipo que no calificó a la postemporada anterior. Esa transformación con 12 nuevos titulares, es lo que tiene a Filadelfia en el Supertazón.

Dicha renovación no hubiera sido posible de no ser por el contrato de novato de Wentz. Lo mismo pasó con los viajes de Seattle al Super Bowl cuando un joven Russell Wilson aún jugaba con un acuerdo de novato. A partir de firmar a Wilson en julio de 2015 con una extensión millonaria, los Halcones Marinos no han regresado al juego por el título de la NFL. Más dinero para un solo jugador significa menos dinero para el resto y muchas veces, un equipo menos competitivo. Así de fácil se explica el tope salarial.

La fórmula Patriota contrasta en la posición de mariscal de campo. El salario de Tom Brady obliga a Bill Belichick a buscar contratos accesibles de jugadores liberados por otros equipos o talento desaprovechado en conjuntos mediocres.

El Monje Patriota ha repescado así a James Harrison y Martellus Bennett (aunque lo cortaron en noviembre) esta temporada, además de revivir en años anteriores las carreras de Danny Amendola, Chris Hogan, Chris Long, Kyle Van Noy, Darrelle Revis, etc.

Manejar el tope salarial es un arte e implica decisiones tan complejas como el cambio de Jimmy Garoppolo a San Francisco esta temporada. Los Patriotas y Belichick veían en Jimmy GQ al sucesor de Tom Brady.

Sin embargo, Nueva Inglaterra hubiera perdido competitividad por el impacto al tope salarial que hubieran tenido los sueldos conjuntos de Brady y Garoppolo (retenido con salario de jugador franquicia en ese caso).

El Monje quería pasar la estafeta a Garoppolo al final de esta temporada y cambiar a Brady. Sin embargo, el dueño de los Patriotas (Robert Kraft) impuso su poder y dio la orden de cambiar el plan de sucesión, al enviar a Jimmy G a la costa Oeste.

Kraft considera a Tom Brady ya como un directivo de los Patriotas por lo que el estelar quarterback tendrá que jugar algunos años más para retribuir el apoyo de su dueño ante Bill Belichick.

Esto incluso de ganar el domingo y obtener su sexto trofeo Vince Lombardi.

Las nuevas Águilas

Jugador / Posición

Nick Foles / Quarterback

LeGarrette Blount / Corredor

Jay Ajayi / Corredor*

Alshon Jeffrey / Receptor

Torrey Smith / Receptor

Stefan Wisniewski / Guardia

Chance Warmack / Guardia

Chris Long / Ala defensiva

Timmy Jernigan / Tacle defensivo**

Patrick Robinson / Esquinero

Ronald Darby / Esquinero***

Jake Elliot / Pateador

*Cambio con Miami por selección colegial

**Cambio con Baltimore por selección colegial

***Cambio con Búfalo por Jordan Matthews

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