• Regístrate
Estás leyendo: Naija, la ocasión desperdiciada
Comparte esta noticia

Moneyball

Naija, la ocasión desperdiciada

Jaime Rascón

Publicidad
Publicidad

El panorama mundialista, tal como el de nuestro país y las próximas elecciones no es muy alentador. Este 2018, México pudo haber tenido una transformación importante en lo político, social y también en lo futbolístico, pero todo parece indicar que no será así.

Ayer, mientras jugaba la selección de Nigeria, leía sobre la transformación que está teniendo esa nación africana con una ola patriótica promovida por sus deportistas, músicos y artistas: el Naija.

Los jóvenes de aquella nación han tomado el futbol y el nuevo uniforme de las Súper Águilas como uno de los símbolos de este movimiento.

Una revolución que contrasta con la fiesta que traen los jóvenes que apoyan al tricolor en Rusia. Sin embargo, los aplaudo y los apoyo, ya que con el dinero que han gastado, como juzgar cuando los jugadores parece que también irán de paseo.

En territorio nacional ese cambio lo lidera un candidato que pretende combatir la corrupción, incorporando a su campaña a varios dinosaurios del partidazo de la dictadura de 70 años en México. Un joven que con tal de llegar a la Presidencia se llevó de corbata, tanto a los presidenciables de su partido como a los del partido del sol naciente. Al autor intelectual del gasolinazo, quién no se acuerda ni del caso de éxito de sus publicistas con la campaña Del Madrazo al dedazo.

Ni que decir del que, por lo menos, nos hace reír, tal como las porras de nuestros aficionados en Rusia o de los múltiples artistas que ahora pretenden robar en la política, aprovechándose del reconocimiento del público por su paso en las pantallas de la tv nacional.

Estimado lector, le recomiendo ampliamente lea sobre el movimiento Naija (Amor) y con ello pueda entender a lo que me refiero con la oportunidad que estamos desperdiciando.

Hay muchos ejemplos de desperdicio. En lo deportivo podemos citar la generación que prefirió triunfar en la comodidad de los centros comerciales norteamericanos que seguir luchando por un lugar en Londres o Barcelona

En nuestras empresas, en las poco creativas y memorables campañas publicitarias locales para este Mundial.

En lo personal no vi nada nuevo aparte de la típica ejecución con tres jugadores posando como pistoleros de película del oeste, la clásica promoción del jersey de la selección, la del viaje a Rusia o la mercadotecnia parásita con seleccionados en la misma pose de chicos malos.

Para colmo, mientras Nike y Nigeria han vendido más de 3 millones de jerseys, a México le tocó el rediseño de una camiseta que nunca utilizó en 1994.

Creo que tanto en esta selección y en esta elección nos faltaron líderes en los cuales depositar la poca ilusión que todavía nos queda a los mexicanos.

Hace seis años por lo menos tuvimos el movimiento Yo soy 132, al cual tristemente vencieron unas tarjetas prepago de un supermercado.

Espero sinceramente equivocarme, pero tiene pinta que este 2018 nos vamos a morir de nada.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.