• Regístrate
Estás leyendo: Polución
Comparte esta noticia

Cambio y Fuera

Polución

Jaime Marín

Publicidad
Publicidad

Debido a la contaminación ambiental que se registró en el área metropolitana de Guadalajara la Nochebuena y la Navidad pasadas, por la inconsciencia de prender fogatas y quemar fuegos pirotécnicos, las autoridades municipales exhortaron a la ciudadanía a no repetirlo durante la celebración de la Noche Vieja.

Sin embargo, la ignorancia, o mejor dicho; la inconsciencia de un porcentaje primitivo de la población, prendieron fogatas y quemaron llantas y cohetes durante la celebración del Año Nuevo, sin respetar el llamado de las autoridades y sin tomar en cuenta el daño que le ocasionan a su ciudad, a sus habitantes y a ellos mismos.

Para evitar que se presentara nuevamente el mismo caos atmosférico de la Nochebuena, Además de exhortar a la población a que actúe civilizadamente (misión imposible), el ayuntamiento de Guadalajara dispuso de cerca de 200 elementos para patrullar las calles durante la Noche Vieja.

Así pues, la última noche de diciembre y la madrugada del 01 de enero, se activó un operativo para evitar los altos índices de polución. El objetivo: salvaguardar la calidad del aire y la salud de los tapatíos.

Se dice que no hay peor ciego que el que no quiere a ver. Yo digo que no hay peor sordo que el que no quiere escuchar. Un numeroso grupo de ciudadanos inconscientes se negó a escuchar. Las consecuencias: Polución desencadenada. El miércoles 02 de enero, la primera página de este diario destacaba con letras muy grandes este encabezado: Contaminación, el regalo de año nuevo para los tapatíos.

De nada sirvieron los exhortos de las autoridades municipales. En Guadalajara, Tlaquepaque, El Salto y Tonalá se detectaron 512 fogatas la Noche Vieja. Evidentemente conviven entre la gente civilizada de esta ciudad, grupos de individuos (e individuas, diría Fox), que sin medir las consecuencias contaminan el hábitat que los cobija a ellos y a los suyos.

La densa capa gris que dominó el cielo de nuestra ciudad el lunes 01 de enero, a pesar de los exhortos y recomendaciones. Estos malandrines “celebraron”, no solo su propio daño, sino el que le endosan de todos los habitantes de la zona metropolitana de Guadalajara, incluidos bebés, niños y viejitos; a quienes la polución puede matarlos.

Algunos de estos malévolos seres que conviven entre nosotros, posiblemente son nuestros vecinos de la puerta de al lado. Sin exagerar, esta subespecie está exterminando la vida en nuestro planeta, incluidas las pocas especies de plantas y animales que todavía no hemos exterminado y que conviven con nosotros en este deteriorado planeta.


Colofón

El mundo entero está atravesando por una situación de contaminación sin precedentes. Esto contribuye al calentamiento global. Por otro lado, nuestro país está pasando por un momento de reorganización política, económica y social en la que tenemos que sumarnos para hacer de México un país mejor, a pesar de algunos seres primitivos que se han colado entre nosotros.


jaimemarinsr@jmarin.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.