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Jueves , 13.12.2018 / 22:39 Hoy

Cambio y Fuera

No hay mal que dure seis años, ni pueblo que los aguante

Jaime Marín

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En toda regla hay una excepción, el pueblo mexicano sí que es aguantador. El refrán modificado que encabeza esta columna me lo inspiró Peña Nieto, el presidente peor evaluado en la historia moderna. Su “gestión” duró seis años cuando no debió durar ni tres, después que el equipo de periodistas encabezado por Carmen Aristegui le sacó sus trapitos al sol por el ominoso asunto de su casa blanca. EPN debió renunciar pero no tuvo la decencia de hacerlo, y durante los siguientes cuatro años, después de ese y otros escándalos de corrupción, se aferró en el gobierno y solapó el saqueo entre los suyos. Él fue copartícipe del torrente de latrocinios cometidos por los políticos que pulularon en su sexenio. Si el presidente es corrupto, ¿por qué nosotros no? Dijeron.

EPN facilitó las adjudicaciones directas para sus cuates. La opacidad en los contratos de obras públicas y las transas fueron la bandera de su gobierno fallido. Se fue con más pena que gloria. Sus trácalas me inspiran recurrir con sentido del humor, a algunos refranes.

El refrán, según la RAE: “Dicho agudo y sentencioso de uso común”. Según yo: el refrán es la voz del pueblo, su identidad, su pensamiento. El refrán es vida, por ello critica, enseña, consuela, advierte o afea.


Refranes dedicados a Peña Nieto

Su despedida: A cada santito le llega su fiestecita. Su camarilla de gobernadores priistasDime con quién andas y te diré quién eres. Su origen en AtracomulcoGenio y figura hasta la sepultura. Su casa blanca: Siembra vientos y cosecharás tempestades. Su actuación al frente del gobierno: Nos hizo de chivo los tamales. Su estancia en Los Pinos: Salió más caro el caldo que las albóndigas. Su gabinete: Dios los cría, y ellos se juntan. Su “legado”: El agua todo lo lava, menos la mala famaSu mala fama: Cuando el río suena, agua lleva. Su investidura presidencial: El hábito no hace al monjeSus “Reformas Estructurales”: Es más el ruido que las nuecesSus transas: Genio y figura hasta la sepulturaSu corta estatura: Hombre pequeñín, embustero y malandrínSu ambición desmedida: La codicia rompe el sacoSu función como presidente: La ocasión hace al ladrónSu desprecio por la transparencia: Las cuentas claras y el chocolate espesoSu posición como presidente: Nos dieron gato por liebreSus promesas incumplidas: Lo prometido es deuda. Su arribo a la presidencia: No todo lo que relumbra es oroSus promesas de campaña: Obras son amores, no buenas razonesSu temor a ser enjuiciado: Corre que te alcanzo. Sus posibilidades de escape: Pies para que os quieroSu última recomendación a su pandilla: Sálvese quien pueda.

Refrán dedicado a la Gaviota: Aunque la mona se vista de seda, mona se queda.



Colofón

Cuatro refranes para AMLO: A grandes males, grandes remedios. El rey ha muerto, viva el rey. Más vale tarde que nunca. Este arroz ya se coció.


jaimemarinsr@jmarin.com




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