• Regístrate
Estás leyendo: Patrimonio público, subastas y transparencia
Comparte esta noticia
Domingo , 23.09.2018 / 15:14 Hoy

Radar

Patrimonio público, subastas y transparencia

Jaime Barrera Rodríguez

Publicidad
Publicidad

Como pasó con el tema de la consulta de los planes parciales de desarrollo y el programa de arte urbano en Guadalajara hace unas semanas, que desataron la polémica por la poca transparencia con la que se aplicaron, ahora sucede lo mismo con la venta de esos terrenos propiedad de todos los tapatíos que está ejecutando el gobierno de Enrique Alfaro.

Como en todo asunto de interés público, nada mejor que se genere debate y las decisiones de gobierno pasen la prueba del escutrinio ciudadano. Más aún cuando se trata del destino de terrenos que eran patrimonio municipal, y a los que desde el propio gobierno se les cambió el uso de suelo en la última revisión de los planes parciales de desarrollo, sin mayores explicaciones.

El tema, aparentemente árido y por su carácter técnico, alejado del interés ciudadano, es clave para la sana convivencia social, ya que impacta decisivamente en la vida cotidiana y la calidad de vida de los que habitan las distintas colonias donde el gobierno tapatío decidió enajenar estos predios públicos.

La más reciente venta se concretó esta semana en el predio conocido como polígono de El Deán, que desde que se supo de su nuevo vocacionamiento habitacional y comercial, se cuestionó al gobierno alfarista por tratarse de una zona de inundaciones y de alta contaminación, por lo que se hubiera esperado mantenerlas como áreas verdes.

Ahora que se consumó la venta de esos predios la polémica la desató el hecho de que la mejor oferta haya resultado la de la empresa Caabsa Constructora, filial de la empresa concesionaria de la recolección de basura en Guadalajara, Caabsa Eagle, que ha ocupado y degradado por años esos predios. Sin dejar de apuntar que los compraron luego de que el precio bajó de 230 millones a 168 millones de pesos. El trato fue que en efectivo se den sólo 32 millones de pesos, y el resto en especie: 38 millones para obras de infraestructura alrededor del proyecto habitacional y 98 millones para una planta de transferencia, que sin duda ayuda al negocio de la empresa matriz.

La justificación de las autoridades tapatías para dar todas estas facilidades es que los cambios son parte de su estrategia para redensificar la ciudad, lo que sin duda es urgente para revertir la expansión de la mancha urbana. Sin embargo, hay críticos que insisten que antes de rematar predios del patrimonio municipal para negocio de desarrolladores inmobiliarios se podrían buscar otras opciones como estimular a los propietarios de miles de lotes baldíos que hay en la ciudad a vender o construir con el mismo fin de redensificación.

Si en su momento no se planteó públicamente esta estrategia de cambiar la vocación de suelo de los terrenos públicos, hoy que inició su venta en efectivo y en especie, y con esos descuentos, la transparencia debe ser absoluta, para no hacer cosas que digan ser buenas y que aparenten ser una serie de negocios más.

jaime.barrera@milenio.com
twitter: @jbarrera4

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.