• Regístrate
Estás leyendo: Legislatura LXI, se salva o se pudre
Comparte esta noticia
Sábado , 21.07.2018 / 13:09 Hoy

Legislatura LXI, se salva o se pudre

Publicidad
Publicidad

Una camada de diputados, la primera de mayoría del partido Movimiento Ciudadano, fruto del fenómeno electoral que resultó en las elecciones de 2015 la candidatura a la alcaldía tapatía de Enrique Alfaro, hoy aspirante puntero al gobierno estatal, está nuevamente en esa disyuntiva recurrente en el Poder Legislativo en las últimas décadas, por las resistencias de los liderazgos de la clase política y gubernamental a renunciar a esquemas que les blindan de impunidad ante excesos y prebendas.

Habrá que decir sin regateos, que es la Legislatura que ha dado las mejores noticias para contribuir a sacar de la inercia del desprestigio al Congreso. Decisiones como no perpetuar, al menos nominalmente, el cacicazgo en la Auditoría Superior del Estado de Jalisco, la eliminación del fuero constitucional y la reducción del financiamiento a los partidos políticos, inéditas en la historia del País, son pruebas contundentes de un esfuerzo por cambiar la lógica de cuidar más los intereses de la partidocracia y legislar de cara a los intereses de sus representados. Hasta ahí bien.

Hoy, sin embargo, el nombramiento del Fiscal Anticorrupción, ha despertado las más rancias y retrógradas fuerzas que insisten en no evolucionar e inaugurar nuevas formas de hacer política y encarnar una nueva gobernanza. Una manera más abierta y transparente de manejar lo público, el erario y la toma de decisiones entre gobierno y gobernados.

La designación pospuesta de este funcionario central mantiene en jaque y peligro de muerte prematura al aspiracional Sistema Estatal Anticorrupción. De ese tamaño es el reto de los diputados y diputadas que hoy deben dar este paso decisivo para cumplir o no esta demanda generacional de combatir la impunidad a las corruptelas que nos mantienen en el subdesarrollo y la inestabilidad social, económica e institucional.

La abortada propuesta de la primera terna fue una clara muestra del aferramiento a continuar con la lógica de las cuotas para las tres fuerzas que por más de una década han mantenido la fiscalización a modo y la simulación en la rendición de cuentas. Ese intento fue una bofetada al trabajo y esfuerzo sin precedente de las y los cinco notables anticorrupción que integran el Comité de Participación Social, que empoderados por la presión social expresada en redes hicieron corregir al Ejecutivo estatal.

Hoy la ruta que los poderes fácticos que controlan los liderazgos de las fuerzas políticas quieren transitar es muy parecida a la que recorrieron el año pasado para dejar desierta la convocatoria para elegir al nuevo auditor que sustituiría a Alonso Godoy Pelayo. Ninguno de los tres mejores calificados era de ellos y por eso dividieron los votos para que nadie ganara y se mantuviera la simulación en la revisión del gasto público.

Hoy que se dé la tercera votación por los tres perfiles avalados en esta segunda terna por el CPS, los diputados y diputadas de la LXI Legislatura es muy probable que tengan esa misma instrucción. Si la atienden se pudrirán ellos y los frutos que hoy los distinguen. En su voto está su destino y el de todos.

jaime.barrera@milenio.com
twitter: @jbarrera4

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.