• Regístrate
Estás leyendo: La incumplida promesa vs la polución del aire
Comparte esta noticia
Sábado , 23.06.2018 / 08:09 Hoy

La incumplida promesa vs la polución del aire

Publicidad
Publicidad

Aunque la apuesta por el polémico modelo de los verificentros no era la panacea para resolver el grave problema de las emisiones contaminantes de los más de 2 millones de automovilistas que circulan en el Área Metropolitana de Guadalajara, y colocan a la calidad del aire que respiramos como una de las más bajas del continente, su cancelación el martes pasado por el Gobernador es sin duda una mala noticia.

Más aún por la crisis ambiental que padecemos y que empeora día a día.

Desde el mes pasado superamos ya el número de días con aire malo que el registrado en 2016.

Pasaremos de 46 a 70 según reconocieron las propias autoridades ambientales. Actualmente el atender las enfermedades respiratorias, que afectan cada vez a mayor número de jaliscienses, implica un gasto superior a los 6 mil millones de pesos anuales. Con la cancelación de este programa para mejorar la calidad del aire se corre el riesgo que este problema de salud aumente.

Posponer la implementación de los verificentros por el tema de las licitaciones, que era la columna vertebral del programa integral contra la contaminación del aire, echa abajo también la implementación del Fondo Verde, lo que sepulta definitivamente una de las principales promesas de campaña de Aristóteles Sandoval en el tema ambiental.

Como se recordará, en noviembre de 2016, con un retraso de más de tres años, y luego de contratar asesorías del Centro de Estudios del Nobel Mario Molina y del Instituto Mexicano del Petróleo, la Secretaría del Medio Ambiente y Desarrollo Territorial (Semadet) optó por el modelo de los verificentros y, ante las críticas por considerarlo más un programa con fines recaudatorios, aseguraron que todo lo cobrado por la verificación, los hologramas y las multas por incumplimiento, irían a ese Fondo Verde que financiaría la aplicación de las otras 10 medidas que componían el programa integral para mejorar la calidad del aire y hacer frente al cambio climático, que nunca fue.

Por donde se le vea, pues, se trata de un fracaso del gobierno estatal. Se desatendió y no se tuvo la habilidad de atender un asunto prioritario para una administración que en su discurso inaugural se concibió como un gobierno verde.

La oferta última, para tratar de paliar la promesa incumplida es triplicar en el 2018 el presupuesto para intentar mejorar la calidad del aire al destinar 60 millones de pesos, superiores a los 19 y medio millones del 2017, para implementar el programa de movilidad escolar, la red de monitoreo y de control de las emisiones de las ladrilleras. Además de reforzar el modelo de verificación vehicular vigente desde el 2009, que nunca se debió dejar mientras se implementaba el nuevo modelo que nunca llegó.

jaime.barrera@milenio.com
twitter: @jbarrera4

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.