• Regístrate
Estás leyendo: El profesional y el farsante
Comparte esta noticia
Lunes , 24.09.2018 / 03:11 Hoy

De medios y otros demonios

El profesional y el farsante

Israel Martínez

Publicidad
Publicidad

Derivado de columnas anteriores sobre manejo de medios sociales hemos recibido algunas preguntas respecto a cómo poder diferenciar e identificar a los profesionales de los farsantes y aunque son varias las maneras de hacerlo nos enfocaremos en dos (muy relacionados uno con el otro): métricas y el retorno de inversión (ROI).

Respecto a las métricas, básicamente el profesional te dirá que no solo te debes enfocar en la popularidad (tener muchos seguidores), sino que debes tener objetivos y una estrategia general de comunicación que considere y cuide también la presencia, influencia y sobre todo, actualmente, tu reputación.

Dicho de otro modo: si alguien nos promete que pronto tendremos muchos seguidores sin preguntarnos cuál es nuestro objetivo y sin que nos indique un plan o estrategia para alcanzar este objetivo a través de los medios sociales, entonces sabemos que muy seguramente estamos ante un farsante.

Por otro lado, el retorno de la inversión no es tan simple de determinar debido a que los enfoques tradicionales de medición del ROI no sirven para medir los resultados de una estrategia de medios sociales; es decir: calcular el costo y luego querer medir beneficios a través de impactos o respuesta del cliente no es suficiente.

No existe (o no se ha desarrollado) un estándar que sea reconocido como único mecanismo para medir el ROI de una estrategia de medios sociales; sin embargo, se tiene el consenso que estas deben ir alineadas a los objetivos generales de comunicación de la empresa, institución o persona y alinearse con las estrategias diseñadas para alcanzar dichos objetivos.

En la medición del ROI un profesional puede estimar las variaciones entre los alcances de una estrategia y los costos de inversión que se necesitan para alcanzar dichos objetivos de tal manera que no adapta su trabajo al presupuesto sino que usa el presupuesto para obtener el mayor rendimiento posible de los medios sociales y entregar métricas que lo demuestren.

Así pues el farsante promete administrar cuentas por un bajo costo, no ofrece métricas, no entiende de objetivos y menos de estrategias generales de comunicación y desestima el potencial de la retroalimentación en los medios sociales (su principal valor agregado).

En contraparte, el profesional pedirá o ayudará a construir objetivos claros y bien definidos para incluir el manejo de medios sociales en una estrategia integral de comunicación con métricas específicas.

Distinguir uno de otro puede ser la diferencia entre tener que conseguir (y pagar), más adelante, a un especialista en gestión de crisis y no necesitarlo nunca.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.