• Regístrate
Estás leyendo: Blim o la crónica de una muerte anunciada
Comparte esta noticia
Domingo , 21.10.2018 / 04:01 Hoy

De medios y otros demonios

Blim o la crónica de una muerte anunciada

Israel Martínez

Publicidad
Publicidad

La aparición de Blim como competencia de Netflix ha detonado una serie de comentarios positivos (algunos evidentemente pagados por Televisa) para augurarle, a la plataforma mexicana, éxito ante la avasalladora maquinaria de entretenimiento en que se ha convertido el gigante norteamericano.

Los análisis se basan en las propias estadísticas de Netflix que revelan que, en México, los contenidos de Televisa se encuentran dentro de las series más vistas de la plataforma internacional que, al mismo tiempo, acaba de anunciar que es la primera en llevar su servicio a los cinco continentes.

Sin embargo, los análisis de los medios digitales no solo deben centrarse en números; los principales especialistas recomiendan observar y comprender el contexto de la información y no caer en el engaño en las cifras.

Revisando el contexto de los contenidos de Televisa en Netflix, la mayoría de los usuarios reconocen que los ven luego de que descubren que ahí están, es decir, la gente entra a ver las series que la plataforma produce y ya estando ahí se dan cuenta que están los programas que alguna vez vieron.

Respecto a los contenidos en línea que Televisa ha colocado a disposición de la audiencia de Internet, solo se trata de programas que tienen mucho tiempo de haber estado en la pantalla chica.

Esto significa que Blim no soluciona, sino que profundiza el problema fundamental que la empresa de Emilio Azcárraga se ha negado a enfrentar por todos los medios posibles: mayor calidad e inversión en la producción de contenidos.

Los análisis que le auguran éxito a Blim por las cifras no contemplan que Televisa tiene muchos años de no hacer una buena producción en términos de entretenimiento de calidad (porque técnicamente cumplen con los estándares).

Las historias que la televisora de San Ángel son refritos de refritos de refritos de muchos años a los que solo les va cambiando los actores y (solo un poco) el nombre; como resultado las audiencias disminuyen.

Pasado el tiempo, ocasionalmente la gente se reencuentra con esas historias y las vuelve a ver por el sentimiento de nostalgia que le genera pero nada más. Sin nuevas historias, sin nuevas producción, el ciclo se cierra.

El éxito de Netflix radica en su capacidad de producir historias interesantes, atractivas, con situaciones novedosas, el de Televisa en dicha plataforma se sustenta en colgar sus nostálgicas producciones.

A final de cuentas será el tiempo el que determine si Blim pudo o no con el gigante de contenidos. Si la gente se tiene que decidir por pagar una u otro servicio ¿cuál escogerá? es de agradecer que, por fin, ya no haya telenovelas y "familias Peluche" en Netflix, por eso: gracias Televisa.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.