• Regístrate
Estás leyendo: 2015: triunfalismo ficticio del PRI
Comparte esta noticia
Martes , 18.09.2018 / 16:49 Hoy

De medios y otros demonios

2015: triunfalismo ficticio del PRI

Israel Martínez

Publicidad
Publicidad

En el "mundo jurásico" de la política mexiquense se habla de que el priismo estatal prepara un gran festejo por los resultados de la jornada electoral del 7 de junio y la pregunta que inmediatamente surge es: ¿en serio el PRI tiene algo qué festejar?

En estricto apego a los números, en la elección anterior para presidentes municipales (2012), el total de votos del tricolor con sus alianzas fue de 2 millones 800 mil 483 mientras que en este proceso el priismo y todas sus alianzas apenas alcanzó 1 millón 428 mil 021.

Se trata de la pérdida de 1 millón 372 mil 462 de votos de ciudadanos que en tres años decidieron no apoyar al partido o, de plano, no salir a votar y mantenerse en el abstencionismo.

Además, los partidos de oposición al priismo se fortalecieron y recuperaron municipios que serán de vital importancia para el proceso de gobernador en dos años: Texcoco y Nezahualcóyotl en la zona oriente; Naucalpan, Atizapán y Huixquilucan en la zona metropolitana; Xalatlaco, Santiago Tianguistenco y Chapultepec en la zona central; Huehuetoca, Jilotepec y Chapa de Mota al norte así como Tlatlaya, Amatepec y Luvianos en el sur.

Sin alianzas, el PRI obtuvo 32.56 por ciento de los votos mientras PAN y PRD alcanzaron 18.12 y 15.39 puntos respectivamente; en conjunto, y como se anticipó que pasaría, logran superar la votación del priismo con 33.51 lo que, en sí mismo, debería de manifestar signos de alarma en el tricolor y no aires de un triunfalismo a todas luces ficticio.

Quien también debería hacer un severo análisis de lo que pasó en la jornada electoral es el propio IEEM en conjunto con el INE ya que en solo tres años la participación cayó de 67.7 por ciento en la jornada del 1 de julio de 2012, al 40.07 el pasado 7 de junio de 2015.

Una caída en el índice de participación de 27 puntos porcentuales significa un importante retroceso en la confianza ciudadana en las instituciones y un mensaje claro y preciso de los votantes para los partidos respecto a las ofertas que presentaron para esta jornada.

El pasado lunes, en el programa radiofónico de Denisse Merker, Bernardo Barranco usó el término "jurásico" para referirse a la manera en que se hace la política en el estado. Los resultados electorales lo respaldan sin duda alguna.

Sin este término no es posible entender cómo es que un partido político piense en celebraciones con esos resultados.

Para el tricolor está en riesgo no solo la elección de gobernador de 2017, también las ambiciones presidenciales de Eruviel Ávila y su equipo quienes, pese a todo, aún sueñan con la silla del águila aunque ello esté, ahora más que nunca, fuera de su alcance; al menos eso arrojan los resultados.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.