• Regístrate
Estás leyendo: Nicaragüenses, sin “grupo de Lima” que los defienda
Comparte esta noticia
Domingo , 23.09.2018 / 11:29 Hoy

Daños colaterales

Nicaragüenses, sin “grupo de Lima” que los defienda

Irene Selser

Publicidad
Publicidad

A 40 días de iniciadas las protestas en Nicaragua que exigen la renuncia de Daniel Ortega y su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo, los nicaragüenses apenas han sumado el respaldo concreto de la Comisión Interamericana de Derechos Huamnos (CIDH), que tras visitar el país emitió 15 recomendaciones contundentes al gobierno, en primer lugar “cesar la represión de la Policía y desmantelar las fuerzas parapoliciales”, responsables de los 80 muertos y casi un millar de heridos desde el 18 de abril.

La opositora Alianza Cívica de estudiantes, empresarios y sociedad civil reiteró ayer su disposición a proseguir el diálogo nacional suspendido por falta de consenso, y acusó al gobierno de incumplir sus compromisos ya firmados con la CIDH.

Pero a diferencia de la oposición venezolana, que desde 2017 halló en el Grupo de Lima –integrado ex profeso por 12 países del área, entre ellos México, con la adhesión de la OEA y la Unión Europea– una caja de resonancia contra el régimen de Nicolás Maduro, los nicaragüenses están solos en su lucha. Ni siquiera cuentan con el apoyo de la siempre sesgada OEA, peor aún desde que la comanda el uruguayo Luis Almagro, acusado en estos días por el Partido Comunista de Uruguay de “robar dinero de viáticos” cuando era canciller, ya que “de 250 mil dólares, sólo devolvió el 5 por ciento y eso que tenía casi todos los gastos pagos”.

Ahora, en Nicaragua, el humor popular dice que “Ortega ya le dio su zinc a Almagro”, en alusión a las prácticas de soborno clientelar, ya que de otra forma no se entiende la connivencia entre el ex guerrillero y Almagro, “cómplice de la instauración de un estado de demolición de la democracia en Nicaragua”, según afirma la educadora Josefina Vigil, miembro de la Academia de Ciencias de Nicaragua.

En entrevista con Radio Uruguay, Vigil calificó de “nefasto” el rol de Almagro en su país, ya que fiscalizó y legitimó los comicios de 2016 cuando Ortega se reeligió por segunda vez, “aunque para hacerlo hizo que la Corte Suprema declarara inconstitucional la Constitución”, que prohibía perpetuarse en el poder.

“Si Almagro y su equipo -añade Vigil- hubieran cuestionado seriamente la legitimidad de esos comicios como era su deber en pro de la libertad y la democracia, no tendríamos ahora 80 muertos y una situación de guerra frente a la cual la OEA sigue queriendo ‘pactar en lo oscurito’ con Ortega”, pese al lapidario informe de la CIDH, un apéndide autónomo del organismo regional.

También ayer la jesuita Universidad Centroamericana (UCA) de Managua denunció el ataque de madrugada de paramilitares, que a bordo de vehículos dispararon un potente explosivo artesanal (mortero) contra su portón principal, sin que se registraran víctimas.

La UCA acusó al gobierno de “lanzar de noche a paramilitares para amedrentar y asesinar a ciudadanos inocentes en los barrios de la capital y otras ciudades”, y exigió “justicia para las decenas de asesinados en la masacre de abril (...) y una democracia que garantice a toda la ciudadanía de nuestro país la verdadera paz y el desarrollo, hoy en grave riesgo”.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.