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Lunes , 16.07.2018 / 18:10 Hoy

¿Qué tan sano es rodar en bici?

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El rodar en bici se ha convertido en una actividad de moda y podría decirse que en un nuevo estilo de vida. Recientemente un paciente acudió al consultorio por dolor en rodilla asociándolo a práctica de ciclismo el cual inició por recomendación médica como ejercicio alternativo al trote, debido a que este le condicionó dolor de la espalda baja. “Yo creí que la bici era un ejercicio en el cual no me iba a lesionar”, comentó un poco desilusionado.

En realidad, como lo he comentado en colaboraciones anteriores, cualquier actividad física tiene riesgos, ya sea por modificaciones funcionales o por lesiones.

En el caso en particular del ciclismo, aunque no es una actividad física de impacto directo, genera sobrecarga por presión y fricción en articulaciones de las extremidades, tanto inferiores como superiores. El uso de la bicicleta estacionaria para acondicionamiento físico o en la rehabilitación de lesiones de miembros pélvicos es frecuentemente recomendado dado que permite mejorar la función cardiorrespiratoria y el fortalecimiento muscular. Es importante hacerlo de forma correcta. Al inicio se sugiere la supervisión para asegurar que los aspectos técnicos sean correctos, la altura del sillín, la posición de los pedales y la tensión de las bandas, para que no haya sobrecarga articular que en corto plazo ocasione dolor o inflamación.

La práctica de ciclismo tiene sus propias consideraciones y estas son condicionadas al igual que cualquier otra actividad a la intensidad de su práctica, ruta, montaña, equipamiento y técnica. Las lesione traumáticas, las más comunes, van desde caídas con múltiples contusiones y raspones o fracturas de huesos que en el mejor de los casos se resuelven satisfactoriamente hasta las lesiones más graves que pueden ocasionar la muerte.

A veces los ciclistas se obsesionan con rodar muchos kilómetros haciendo rutas pesadas, algunos a pesar de sentir dolor, malestar o fatiga extrema. Estos tipos de problemas son un desafío tanto para los ciclistas como para sus médicos ya que frecuentemente no encontramos una respuesta correcta o que satisfaga sus inquietudes. Las lesiones por uso excesivo son de evolución crónica, por esfuerzos no controlados con sobrecarga y microtraumatismos repetitivos. Las molestias del sillín son clásicas y su origen se atribuye a tres posibles causas: Presión, Fricción e Infección. Para tratarla es indispensable identificar el origen para dar el tratamiento específico. Consulte a su médico.

Aquí algunas recomendaciones para reducir el riesgo de que se presenten:

Adaptación. Es necesario hacer ejercicio con incremento de cargas gradual y progresivo. Paciencia y perseverancia.

Ajustes técnicos y equipo adecuado para cada persona. El cuerpo tiene variantes anatómicas que demandan el uso de equipo que se adapte mejor a su anatomía, es mejor adaptar el equipo al cuerpo, NO el cuerpo al equipo. Consulte a su entrenador.

dr.ignaciocardona@gmail.com

Twitter: @icardonam

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