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Sábado , 15.12.2018 / 08:11 Hoy

Gajes del orificio

El sueño enfebrecido de Everything Everything

Hugo García Michel

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La cantidad de música que se produce hoy, la tormenta inclemente que nos empapa de nuevas grabaciones que aparecen cada semana, hace que la labor de críticos y reseñistas sea al mismo tiempo un sueño dorado que una pesadilla. Sí, es una maravilla poder acceder a tantas propuestas de todo el mundo con el simple expediente de meterse a Spotify, YouTube y otros sistemas de streaming, pero también resulta estresante no poder abarcar como se debe todo ese cúmulo de información. Solo especialistas obsesos (y brillantes) como Anthony Fantano pueden darse el lujo de dedicarse casi de tiempo completo a escuchar, diseccionar y comentar prácticamente un disco al día, con un detalle tan asombroso como envidiable.

En medio de ese maremagnum musical que nos permite internet, las sorpresas abundan y es un privilegio toparse con ellas. Es el caso de Everything Everything, un grupo de Mánchester, Inglaterra, que este año cumple 10 años de actividad y del que confieso desconocía su existencia. Pero nunca es tarde para adentrarse en algo nuevo y sobre todo así de bueno.

Con tres álbumes anteriores tan interesantes como Man Alive (2010), Arc (2013) y, muy especialmente, Get to Heaven (2015), el cuarteto acaba de dar a luz su cuarto opus, el estupendo A Fever Dream (Big Picnic Records, 2017).

Everything Everything elabora una música compleja, pero a la vez extrañamente accesible. Del lado instrumental, todos sus integrantes son asombrosos, con una sección rítmica sólida y potente, un guitarrista inventivo y un tecladista fantástico. Como añadidura, las voces y las armonías vocales, con un empleo muy afortunado del falsete, son de una perfección casi absoluta.

Sin llegar a las alturas de su plato de 2015 (una maravilla), A Fever Dream es un trabajo muy disfrutable, con piezas tan excelsas como “Desire”, “Good Shot, Good Soldier”, “Ivory Tower” y la homónima canción que da nombre al álbum y que en algo recuerda a Neil Young pero en electrónico.

Un muy buen disco.

Twitter: @hualgami

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