• Regístrate
Estás leyendo: Cree en ti… por encima de ti mismo
Comparte esta noticia
Lunes , 22.10.2018 / 17:16 Hoy

El país de las maravillas

Cree en ti… por encima de ti mismo

Horacio Salazar

Publicidad
Publicidad

Esta semana, la columna de Harvey Mackay, tiene un título sensacional: “Cree en ti aunque nadie más lo haga”. Con esto bastaría para escribir una columna. Pero podemos y debemos ir un paso más allá. Va.

Harvey basa su mensaje en la historia de Roger Bannister. Desde la antigüedad se había intentado correr una milla en menos de cuatro minutos, y para maximizar la velocidad de los corredores incluso los habían perseguido con animales salvajes. No pudieron lograrlo y resolvieron, como la zorra que no alcanzó las uvas, que no era posible hacerlo. También esas eran uvas verdes.

Pero en mayo de 1954, el joven Bannister corrió la milla en 3:59.4 minutos. ¡Sí era posible! Y lo psicológico de la barrera quedó demostrado pues casi de inmediato muchos otros corredores rompieron esa marca. Hoy, la marca de la milla más rápida está en poder del marroquí Hicham El Guerrouj: ¡3:43.13 minutos!

Luego de señalar que Bannister creyó en él a pesar de la opinión de todo el mundo, Mackay enumera casos de personas que creyeron tanto en sí mismas como para superar obstáculos casi insalvables. Por ejemplo, Oprah Winfrey nació y creció pobre pero se superó hasta convertirse en una magnate de medios sensacional; el rapero Jay-Z nació en un barrio bravo de Brooklyn y fue rechazado como músico pero perseveró hasta ser designado por Time como una de las personas más influyentes del mundo. Simon Cowell, el icónico juez de series como American Idol y The X Factor, fue a la quiebra con su compañía disquera.

La columna de Harvey Mackay dice más y es muy inspiradora, pero toda historia tiene más de una cara. Roger Bannister murió este 4 de marzo, después de una distinguida carrera… ¡como neurólogo! Y es que el mismo año en que logró su hazaña, se retiró de las carreras para dedicarse a la medicina. ¡Vaya firmeza de propósito y vaya modo de externar sus prioridades!

Una lección igual de valiosa se oculta en las memorias de Bannister, donde dijo que llega un momento en que el corredor decide dar el sprint final, y acelera para llevarse la victoria. Pero también confiesa que ese momento nace de una peculiar mezcla de confianza… ¡y falta de confianza! Acelera porque confía en poder mantener el nuevo paso hasta la meta. Pero también lo hace porque teme que, de no hacerlo, los demás sí lo hagan y lo dejen detrás. La moraleja que saco de su historia es que hay que tenerse confianza incluso a pesar de no confiar uno en uno mismo.

horacio.salazar@milenio.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.