• Regístrate
Estás leyendo: Ud. disculpe, Don Raúl
Comparte esta noticia
Sábado , 23.06.2018 / 18:33 Hoy

Con todo respeto

Ud. disculpe, Don Raúl

Horacio Castellanos Herrera

Publicidad
Publicidad

Al cumplirse casi veinte años del viacrusis judicial que iniciara Raúl Salinas de Gortari, hermano del expresidente de México, Carlos Salinas de Gortari, desde los tiempos en que fue aprehendido por enriquecimiento ilícito, en estos días se informó que un juez del Distrito Federal resolvió exonerarlo del último delito que le quedaba en pugna, al no haber encontrado pruebas de su presunto delito relacionado con la adquisición de diversas propiedad en el país, pues tras revisar las fechas de adquisición de los bienes inmuebles a su nombre, éstas “no ocurrieron“ en tiempos en los que trabajara para el gobierno. Y sobre aquellas propiedades presuntamente compradas por él, en periodos en que sí era Servidor Público, ésas, simplemente, no están a su nombre y, tal parece, tampoco se demostró que los presuntos propietarios fuesen prestanombres suyos, como se informó.

Asimismo, y luego de que hace unos meses se dejaría ver la exoneración que hoy es un hecho, Don Raúl ya podrá recuperar de inmediato las 41 propiedades que le fueron aseguradas desde 1996, por dicha acusación. Al respecto, el ingeniero Salinas ha sostenido, que algunas de ellas no son suyas porque no están a su nombre, como “mal informaron“ fuentes del Poder Judicial Federal, recientemente.

Cinco de las 41 propiedades que el juez ordenó regresar al hermano incómodo fueron transferidas al Servicio de Administración de Bienes, por lo que para recuperarlas, el también conocido como hermano incómodo debió iniciar litigios contra la Secretaría de Hacienda, pues de algunas de ellas ya había dispuesto el órgano fiscal, y aún a ellos, les ganó por igual la querella.

De acuerdo con el desglose de las propiedades, al menos 24 de esos bienes, entre ellos ocho casas y departamentos a nombre de Raúl Salinas, fueron adquiridos entre 1977 y 1981, es decir, cuando aún no era Servidor Público.

En total son 17 los bienes que sí tienen relación con el juicio de enriquecimiento ilícito, ya que fueron adquiridos entre 1985 y 1992, cuando Raúl Salinas desempeñó varios cargos en el gobierno federal, entre ellos, la dirección de Conasupo, Liconsa y dependencias asociadas a estas mismas.

Entre las propiedades que le serán devueltas se incluye la finca de El Encanto, localizada en la delegación Cuajimalpa del Distrito Federal, que se hizo famosa por la búsqueda que hizo el ex fiscal Pablo Chapa Bezanilla de la supuesta osamenta del político Manuel Muñoz Rocha, guiado por una vidente apodada La Paca.

Al respecto del caso de Raúl Salinas, vale la pena recordar que luego de su encarcelamiento en 1995, en noviembre de ese mismo año, Paulina Castañón, su esposa, fue arrestada en Ginebra, Suiza, cuando intentaba retirar fondos de una cuenta a nombre de un alias de él mediante pasaportes que tenían su fotografía, pero otros datos personales.

Tras su captura dentro de los primeros cien días del gobierno de Ernesto Zedillo, y a manos del entonces Procurador General, Antonio Lozano Gracia -el primero de origen panista en el cargo-, la controversial captura de Salinas sacó a relucir una vasta fortuna de más de 160 millones de dólares congelada por el gobierno suizo quien junto con el mexicano intentaron apropiarse de los fondos; el primero, alegando una relación con el dinero del narcotráfico y, el segundo, por corrupción. Los primeros cargos nunca fueron comprobados y de los segundos fue exonerado en 2013.

En octubre de 1996 un operativo de la Procuraduría General de la República (PGR) llegó a la finca El Encanto y con la ayuda de Francisca Zetina, conocida como “La Paca”, quien se hizo pasar como vidente, presentaron a los medios de comunicación una osamenta, como los restos del desaparecido diputado Manuel Muñoz Rocha. Con este hecho se sumó una nueva denuncia de homicidio en contra de Raúl Salinas. Después de un análisis realizado por la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal, encabezada entonces por José Antonio González Fernández, se determinó que los restos no pertenecían al ex-Diputado priísta y que se trató de un engaño basado en la siembra de pruebas y la compra de testigos falsos; todo ello precipitó la caída de Chapa Bezanilla de la subprocuraduría creada ex profeso para aclarar los crímenes de Luis Donaldo Colosio, ex-candidato a la presidencia de México, y de José Francisco Ruiz Massieu, ex gobernador de Guerrero, y marido, años atrás, de Adriana Salinas de Gortari, hermana de Carlos y Raúl Salinas de Gortari.

Empero, llegó así el 14 de junio de 2005 y Raúl Salinas salió libre después de diez años en la cárcel al ser absuelto del crimen de su ex cuñado; también se le absolvió de los delitos de lavado de dinero y se le descongelaron sus cuentas en Suiza, con lo que alcanzará la total y absoluta exoneración de su calvario, así como la devolución de toooodos sus bienes.

Por suerte para todos nosotros, en la renovada convulsión de nuestra país, cuando menos un hogar verá la luz y la paz en toda su familia, pues luego de 20 años de “nada-más no verla venir“, al fin, podrán tener una feliz navidad, en paz y armonía, como se merecen todas la familias del país.

Y como muestra de ese bonito ejemplo de familia, he aquí un extracto de una grabación telefónica que se volviera célebre luego de que misteriosamente fuera grabada y enviada a los medios de comunicación. En ella se escucha la siguiente joya de una conversación entre dos hermanos que tienen años de no verse por una injusta historia que los ha separado en contra de su voluntad; una historia que más que alejarlos los ha unido mucho más. He aquí un diálogo ejemplar, en tiempos de la reclusión de Raúl en Almoloya, el cual deja ver lo difícil del momento que pasaron. Un momento que hoy, se puede decir, pasaron injustamente.

con.todo.respeto@live.com

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.