• Regístrate
Estás leyendo: Un viaje por Irlanda.De Lahinch a Kinvarra
Comparte esta noticia

Relatos de andar y ver en bici

Un viaje por Irlanda.De Lahinch a Kinvarra

Hernán Ramos Cobo

Publicidad
Publicidad

Los primeros kilómetros saliendo de Lahinch son de puro cotorreo por la historia de Dara y el tiro de canto México Irlandés que nos dimos esa mañana. La salida de Lahinch tiene una vista muy especial. Vamos dejando atrás lindas colinas con mucho sabor a mar. 


Nos encontramos una Guadalupana Irish en el camino, le pedimos por nosotros y le dejamos una banderita mexicana.


Como somos bien necios y nos gusta el peligro, buscamos entrar a los Acantilados de Moher en las bicis y poder andar por la orilla, rifando el físico. No logramos el propósito, pero sin buscar, encontramos el estudio de Geraldine, fotógrafa Irlandesa con quien armamos el primero de varios trueques durante el recorrido. 


Arte por arte, así de simple. Ella conserva un cráneo huichol y nosotros a cambio, recibimos una fotografía de los famosos Acantilados.


Ailltean Mhothair. Vaya paredes del Atlántico que surgen del inframundo. Más de 200 metros de altura con toda una vida animal y silvestre, diversidad de aves coquetean con las paredes, en esta tarde de sol Atlántico. Nos recuerda el Sótano de las Golondrinas y toda su diversidad tropical. Al igual que en el Sótano, nos costó el ascenso en bici por qué la subida es ruda, pero la recompensa es todo.


La hospitalidad Irlandesa una vez más nos deja impresionados. Francis, la chica que nos atiende en el acceso a los Acantilados, nos recibe como realeza. Con toda la buena onda, nos guarda las bicis y nos regala agua, siempre con una gran sonrisa.


Salimos de los Acantilados a buen paso, con parada breve en Doolin para comer algo, y ver la triste eliminación de Uruguay. La intención es llegar a Galway esa día, sin embargo, en el pueblo de Crughwill se nos cruzó en el camino un Pub y el Bélgica-Brasil. Después de 3 chelas salimos medio dañados de aquel Pub, y nos encontramos con la sorpresa de que fuimos robados por un duende. O de qué otra manera explicarían qué de una de las aplicaciones para sujetar la GoPro a la bici, la cual encontramos en una jardinera, solo se hayan llevado un diminuto tornillo. Hurto mágico de duende Irlandés, así será recordado.


Logramos llegar a Kinvarra, en los últimos acordes de una banda de Rock clásico que iluminaba la noche Irlandesa en este pueblo de mar. El Pub era un bailongo y se respiraba pura sabrosura. 


Todo era bonito hasta que David se da cuenta que otro duende le había botado su cartera del compartimento frontal de la bici, sabíamos el lugar exacto, a 5 km de Kinvarra. Andrés ya estaba encallado en la barra de aquel bar, por lo que salimos David y yo a ver si encontrábamos en la calle un aventón. Justo en el momento en que salimos del Pub, en ese preciso instante, iba pasando el único policía que hemos visto durante el viaje. Así debe ser la fuerza del Estado, invisible hasta que se necesita. Le hicimos la parada y tras una breve explicación no muy clara, ciertamente confusa y con Guinness en mano, el oficial se ofreció a llevarlo. 


David se trepó a la patrulla para ir en busca de la cartera. Media hora después, estaba de regreso con cartera en mano. 


En agradecimiento por la gesta, el oficial recibió de David una máscara de luchador para su hijo. Muy contento regresó el muchachito hasta que fue obligado, por burro, a disparar los whiskys. Felices por un éxito más, terminamos aquella noche, bebiendo y brindando por qué todo en este viaje, como en la vida, se resuelve. 


Solo quedaba un tema pendiente, donde dormir. No había sitio en ninguna parte. El letrero de No Vacancy atormentaba una vez más nuestros pensamientos. Menos mal que el guitarrista del grupo que amenizó el Pub aquella noche, terminó como debe terminar un “rockstar” después de un concierto, perdido con una “groupie” en la noche de Kinvarra. Esto liberó un cuarto del hotel que se tenía reservado para él, mismo que tomamos gustosos. 



Si quieres seguir nuestro recorrido, siguenos en Facebook tacobicimex o en Instagram tacomex.



Instagram @tacomex

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.