• Regístrate
Estás leyendo: Regresan los Virreyes
Comparte esta noticia
Martes , 13.11.2018 / 17:28 Hoy

Auditoría Ciudadana

Regresan los Virreyes

Héctor A. Romero Fierro

Publicidad
Publicidad

A pesar del claro concepto constitucional que da origen a nuestro país al constituirse en una Republica representativa, democrática, laica y federal, compuesta por Estados libres y soberanos en todo lo concerniente a su régimen interior, unidos en una federación establecida según los principios de esa ley fundamental, ahora, en forma errónea, se pretende, sustituyendo a los delegados estatales de las diversas Secretarías, nombrar en cada entidad federativa un “Coordinador Estatal de Programas de Desarrollo”, situación que en forma alguna provocara ahorros, ya que cuando se conozca el cumulo de asuntos que realiza cada Delegación, tendrán obligadamente que contratar personal especializado para atender los diferentes asuntos que derivan de cada una de las actuales delegaciones. Pero lo preocupante es que el señor López diga que estos van a venir a administrar y controlar los recursos federales creando una figura meta-constitucional de centralismo enfermizo que solo vendrá a trastocar el concepto de Federalismo y a poner en riesgo el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal. El fundamento de este importante sistema consiste en la celebración de convenios de coordinación fiscal, por medio de los cuales los estados se obligan a limitar sus potestades tributarias (posibilidad de cobro de impuestos) a favor de la Federación, obteniendo con ello la posibilidad de participar, vía reparto, en los ingresos fiscales federales. Actualmente, por conveniencia, la totalidad de entidades federativas, incluyendo obviamente la Ciudad de México, se han sumado a este Sistema Nacional de Coordinación Fiscal, lo que permite que los dos impuestos más importantes por su recaudación, esto es, el Impuesto sobre la Renta y el Impuesto al Valor Agregado sean regulados y administrados por el gobierno federal. Así mismo los impuestos reservados exclusivamente a la federación de conformidad al artículo 73, fracción XXIX constitucional, de alta recaudación tales como los aduaneros, petróleo y sus derivados, bebidas, tabacos, etc.

La propia constitución establece que del total de la recaudación federal los Estados participan en la proporción que la ley de Coordinación Fiscal determina y los Congresos locales fijan el porcentaje correspondiente a los Municipios, desde el momento en que la Federación los transfiere pasan a ser propiedad y responsabilidad de la hacienda estatal. Este Sistema Nacional de Coordinación Fiscal”, permite que las llamadas “participaciones federales”, se articulen en base a una serie de reglas y fórmulas que lo integran estableciendo varios tipos de fondos, los cuales tienen ya un destino específico.

Lo que no está reservado expresamente a la Federación y a los municipios en los términos del 115 Constitucional, le corresponde a los Estados, quienes en un ejercicio de simplificación administrativa aceptaron, insisto, por conveniencia, permanecer en este Sistema Nacional. Las llamadas “participaciones federales” no son un favor, sino el sano equilibrio del convenio celebrado entre la federación y las entidades federativas, del que Jalisco puede retirarse si no se le entregan dichas participaciones en los términos de la ley, al ser un Estado libre y soberano y ningún Presidente de la República puede imponerle un Virrey que venga a decir que hacer con el dinero que le corresponde a nuestra Hacienda estatal y esta a su vez debe entregar, sin “coordinadores” de por medio, lo que le corresponde a los municipios que son también independientes, y mucho menos a fiscalizar su ejercicio, ya que el competente para esta función es precisamente la Cámara de Diputados por conducto de la Auditoría Superior de la Federación.

Durante la larga dictadura de Porfirio Díaz, la centralización política retrasó a nuestro país en 27 años, las jefaturas políticas porfiristas, similares a las que ahora se pretenden, solo degradaron la vida municipal y humillaron la soberanía de los estados, el llamado jefe político, ahora “Coordinador Estatal de Programas de Desarrollo” tenía más poder real que los gobernadores y munícipes, lo que rompía la Unión Federal, incrementando la arbitrariedad y el despotismo.

La coordinación se da entre la Federación, las entidades federativas, así? como con los municipios, para establecer la participación que corresponda a sus haciendas públicas de los ingresos federales; distribuir entre ellos dichas participaciones; fijar reglas de colaboración administrativa entre las diversas autoridades fiscales; constituir los organismos en materia de coordinación fiscal y dar las bases de su organización y funcionamiento. (Sin virrey alguno).

Existe una gran perversidad política al nombrar a los contrincantes perdedores de algunos gobernadores como en el caso de Jalisco, donde, con cero tacto político, nombra al candidato perdedor de Morena, Carlos Lomelí, permitiéndole en grave perjuicio del Estado hacer revanchismo político y grillar al tratar de establecer un gobierno paralelo al constitucional, disponiendo ilegalmente de las participaciones federales, terminando de facto con nuestro sistema federal.

hromero@correduria58.com
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.